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viernes 08 de abril de 2016

Siete errores que los argentinos cometemos en nuestra dieta

La última encuesta Nacional de Nutrición y Salud reveló que la alimentación argentina se mueve entre 20 alimentos básicos.

Según el trabajo, el 80% de los argentinos asegura no poseer una dieta balanceada o saludable, mientras que el 59% dijo no practicar nada o casi nada de actividad física.

Y pese a que la alimentación es uno de los temas de los que más se ha difundido información en los últimos años y todos reconocen saber los conceptos "clave", ninguna fruta integra el top 20 de los alimentos más consumidos en la Argentina.

La licenciada en Nutrición María Cecilia Ponce (MN 3362), especialista del Laboratorio Alcat Argentina, enumeró los siete errores más comunes que cometen los argentinos a la hora de comer.

1- Consumen productos light en exceso

El problema radica en que se consumen estos alimentos sin límites, se aumenta el tamaño de las porciones con la creencia de que no aportan calorías o grasas.

Un alimento puede ser etiquetado como "diet" cuando alguno de sus componentes fue modificado, ya sea que contiene menos sodio, menos azúcar o más fibra. Si su contenido energético fue reducido en al menos un 30% en comparación con el producto tradicional, se trata de una "versión light". Por ejemplo, los quesos grasos que se etiquetan como light sólo contienen un poco menos de grasas y calorías pero, si se ingieren en una cantidad mayor que la adecuada, no permitirán un descenso de peso. Bajo en calorías significa que su contenido es menor o igual a 40 kcal por porción. Y sin calorías es cuando su contenido de calorías es menor de 5 por porción, por ejemplo en las bebidas.

Utilizar alimentos light puede ayudar para ahorrar algunas calorías, pero no por eso se debe abusar de ellos.

2- Consumen exceso de harinas refinadas

Se debe aprender a reemplazar este tipo de harinas por opciones más saludables como las integrales, aunque igualmente debemos controlar sus cantidades.

Las harinas y cereales integrales tienen mayor contenido de fibra y minerales, por lo que su poder saciante es mayor, de modo que se evita comer más. Sin embargo, las calorías que aportan son prácticamente las mismas que las de los productos refinados. Y hasta en algunos casos son más calóricos.

3- Tienen rechazo a las grasas

Es injusto e imprudente juzgar a todas las grasas por igual. Mientras que la grasa hidrogenada de la pastelería, golosinas, fiambres y otros alimentos procesados perjudica seriamente la salud, la grasa insaturada del pescado, los frutos secos y semillas, paltas y aceite de oliva debe formar parte del consumo habitual por sus propiedades beneficiosas.

4- Comen muy pocas frutas y verduras

Los nutricionistas recomiendan comer dos o tres piezas de fruta y dos raciones de verdura al día ya que aportan vitaminas y minerales necesarios para nuestro organismo.

Estas pueden ser crudos o cocidas. Lo importante es la variedad, debemos tratar de incorporar una verdura o fruta diferente cada semana.

5- No consumen pescado

Ya sea por hábito, por no saber cómo cocinarlo o simplemente por cuestiones económicas, el pescado no es parte de la alimentación habitual de las familias argentinas.

Por ello se pierden los beneficios de sus grasas poliinsaturadas tan importantes. Lo recomendable es sumarlo por lo menos 2 o 3 veces por semana en el menú familiar.

6- Malinterpretan las recomendaciones

La recomendación de comer granos y cereal completo no se refiere a aumentar el número de tostadas, pan o de pastas, sino a incluir en las comidas otros tipos de cereales como arroz integral, quínoa, amaranto, mijo, cebada.

7- Evitan los huevos por su colesterol

En la actualidad se sabe que el contenido de colesterol de un huevo no influye en los niveles de colesterol sanguíneo.

Lo que debe controlarse, para que el mismo se mantenga dentro de parámetros normales, es el exceso de grasas trans, que se encuentran en los productos industrializados como galletitas, alfajores, masas de tartas y empanadas, chocolates y golosinas.

Si los huevos se cocinan de forma adecuada, pueden ser incorporados de forma cotidiana a la alimentación de toda la familia.


Según la encuesta Nacional de Nutrición y Salud, los productos que más se consumen en la Argentina son: azúcar, pan francés, cebolla, huevo, papa, aceite de girasol, aceite comestible mezcla, gaseosas, tomate en lata, tomate fresco, fideos secos, harina de trigo, zanahoria, carne roja –especiales para olla–, arroz blanco, carnes rojas para empanar, manteca, pan rallado, galletitas tipo crackers y jugo en polvo.


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