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viernes 12 de agosto de 2016

Quiere tener la cintura más pequeña, pero...

Conocé los riesgos de usar corset para afunar el cuerpo.

A través de un doloroso tratamiento, la modelo inglesa Romanie Smith ha conseguido que su cintura mida 45.7 centímetros.

La joven inglesa de 20 años, utiliza apretados corsés desde hace 18 meses, con el objetivo de conseguir una figura de "reloj de arena".
Lo hace dos a tres veces por semana a lo largo de 6 horas por día, de esta manera, ha logrado reducir poco más de 7 centímetros en su proceso. Su meta es ser dueña de la cintura más pequeña del mundo y llegar a los 38 centímetros sin tomar en cuenta los riesgos a su salud.
El tightlacing o corseting constituye una modificación corporal extrema a base del uso del corset para moldear la cintura y lograr una notoria disminución de su diámetro.
Un estudio del Medical Journal revela que el uso frecuente de esta prenda puede provocar:
Problemas respiratorios
Provoca que las mujeres sufran hiperventilación (respiración intensa y rápida debida a la sensación de falta de aire), hasta desmayos.
Alteración de funciones digestivas
Al tener presionados los intestinos puede provocar reflujo gastroesofágico, desnutrición o anorexia.
Desplazamiento de órganos
El corset se ata desde el pecho hasta debajo de la cintura, comprimiendo el abdomen y provocando el movimiento de los órganos hacia la parte inferior o superior del torso.
Deformación muscular
El prolongado uso puede causar atrofia muscular severa y desviación de la columna vertebral.
Obstrucción del flujo sanguíneo
Existe mayor riesgo de desarrollar trombos en las extremidades inferiores y sufrir embolia pulmonar.
Médicamente no tiene sentido usar el corset porque una vez que éste quede fuera, el cuerpo retomará su forma habitual pero los daños al cuerpo sí serán permanentes" Mary Jane Minkin profesora de ginecología y obstetricia en la Escuela de Medicina de Yale.
Fuente: Salud180

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