salud salud
martes 29 de marzo de 2016

Por qué en otoño hay que seguir cuidándose de los mosquitos

La llegada del frío no debe disminuir el nivel de alerta para prevenir la enfermedad. Recomendaciones para cuidarse y evitar picaduras.

Se cree que la "temporada alta" de dengue terminó con el verano. Pero no. De hecho, los meses de marzo y abril suelen ser los de mayor riesgo de circulación del virus.

Ocurre que en invierno los mosquitos no mueren sino que permanecen como huevos. Si bien cuando llega el frío los mosquitos dejan de ser un tema de preocupación, no quiere decir que no estén. "La ciudad se mantiene infestada por el Aedes aegypti, y cuando arranca el calor esos huevos eclosionan. Y si no se adoptan las medidas preventivas, todos los veranos hablaremos de dengue o de otra enfermedad", alertan los especialistas.

Es por eso que desde el Ministerio de Salud de la Nación recordaron una serie de medidas de prevención para evitar la picadura del Aedes aegypti, el mosquito que transmite, además del dengue, el virus del zika y la fiebre chikungunya.

Además, hicieron hincapié en acudir al médico y no automedicarse ante la aparición de síntomas como fiebre, manchas en la piel, náuseas, vómitos y diarrea, dolor intenso de cabeza y ojos, dolor en las articulaciones y conjuntivitis, entre otros.

Quienes viajen a zonas con presencia de estas enfermedades deben usar mangas largas y pantalones largos si desarrollan actividades al aire libre; usar repelente sobre la piel expuesta y la ropa
–renovando su aplicación cada tres horas–; y evitar, en la medida de lo posible, exponerse al aire libre durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, que son las horas de mayor actividad del mosquito.

Por otro lado, aconsejaron a las mujeres en edad reproductiva y especialmente a las embarazadas que consideren el riesgo de viajar a los lugares con circulación del virus del zika. La enfermedad provocada por ese virus se asocia al riesgo de malformaciones congénitas en los fetos si la madre contrae la infección durante el primero o segundo trimestre de gestación.

Si durante las dos semanas posteriores al viaje se presentan los síntomas de la enfermedad, es necesario consultar al médico y no automedicarse
Asimismo, si viajan con chicos, se recomienda proteger las cunas o cochecitos de bebés con mosquiteros tipo tul cuando se está al aire libre y asegurarse que permitan una correcta ventilación, ya que en los bebés menores de dos meses no se recomienda utilizar repelentes.

En cuanto a los cuidados para los niños mayores de dos meses, si bien se pueden usar repelentes, estos deben tener concentraciones de 10% de DEET, información que se encuentra señalada en las etiquetas de los productos.

Si durante las dos semanas posteriores al viaje se presentan síntomas como fiebre, dolor de cabeza –especialmente en la zona de los ojos–, dolores musculares, articulares, manchas en la piel, náuseas y vómitos, es necesario consultar inmediatamente al médico. Además es importante no automedicarse con aspirinas, ibuprofeno o medicamentos inyectables, ya que pueden empeorar el cuadro.
Fuente:

Más Leídas