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miércoles 05 de octubre de 2016

Los principales avances en fertilidad asistida de los últimos 20 años

El hito para la disciplina fue el nacimiento de Louise Brown, la primera bebé concebida por fertilización in vitro, que se dio en Inglaterra en 1978.

Los avances en materia de diagnóstico y tratamiento de trastornos en reproducción fueron vertiginosos en los últimos veinte años, donde se destacan tratamientos, apertura al diálogo y concientización en la materia.

En ese contexto, los principales avances científicos en salud reproductiva de las últimas décadas fueron las hormonas recombinantes para estimular la ovulación, la microinyección del espermatozoide en el óvulo (ICSI), el congelamiento de óvulos y el diagnóstico genético preimplantorio.

No obstante, el hito para la disciplina fue el nacimiento de Louise Brown, la primera bebé concebida por fertilización in vitro, que se dio en Inglaterra en 1978.

A partir de allí no cesaron los avances, tanto en el perfeccionamiento de las técnicas como en el desarrollo de equipamiento de laboratorio para cumplir cada vez más y mejor el sueño de las parejas de concebir un hijo.

El director médico del CEGYR y presidente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva (ALMER), Sergio Papier, explicó que "desde el principio de los tiempos, la fertilidad de las parejas ha sido un tema central asociado a la prosperidad de los pueblos".

"Desde el esplendor de la civilización egipcia existen registros de la investigación sobre salud reproductiva, pero lo cierto es que hasta los últimos cien años se ha sabido muy poco sobre los factores que realmente interfieren en la fertilidad y en aquellas medidas que pueden tomarse para cuidarla o promover un embarazo", indicó Papier.

La cantidad y calidad de óvulos que presenta la mujer son dos aspectos fundamentales para el logro de mejores resultados, por lo que el especialista sostuvo que "la estimulación ovárica es un paso esencial en el abordaje terapéutico en la búsqueda de la concepción".

Muchas mujeres con dificultades para concebir, ya sea con o sin alguna disfunción ovulatoria, van a ser sometidas a tratamientos inductores de la ovulación o a estimulación (poli) folicular ovárica.

Es un proceso en el que se aplican unas hormonas para estimular la ovulación antes de una fertilización in vitro, un ICSI u otro tratamiento.

Una de las hormonas que se utilizan con este fin son las gonadotrofinas recombinantes, que se obtienen por técnicas de ingeniería genética de última generación a partir de células habitualmente de mamíferos.

"El lanzamiento de la primera gonadotropina recombinante, 20 años atrás, fue un hito y contribuyó a transformar esta herramienta terapéutica inmediatamente en un actor fundamental del tratamiento. Permiten ofrecer una terapia personalizada y cada vez más amigable", agregó Papier.

En el mundo, ya se han logrado dos millones de nacimientos en más de 100 países a partir de la estimulación ovárica con la hormona del laboratorio Merck.

Por tal motivo, comenzó una iniciativa internacional para promover que los especialistas en fertilidad de todos los centros suban a una plataforma digital fotos que reflejen momentos inolvidables de su historia, tales como el primer bebé que haya nacido o la sonrisa de una pareja ante la obtención de un embarazo.

Dentro de los avances de estos 20 años, Papier destacó al ICSI para el tratamiento del factor masculino severo, el diagnóstico genético preimplantatorio para prevenir enfermedades de origen genético en la descendencia y el congelamiento de óvulos o de tejido ovárico para preservar la fertilidad de las mujeres, por razones sociales o médicas.

También fue significativo el aumento de los tratamientos con óvulos donados para tratar la infertilidad relacionada a edad reproductiva avanzada.

"La ciencia va hacia los tratamientos personalizados, de precisión, poniendo el foco en los pacientes y no en las enfermedades. Los desarrollos de tecnología aplicada de avanzada son constantes. Sin lugar a dudas, en pocos años seremos testigos de un salto cualitativo en la mejora en los resultados reproductivos y la salud de los niños nacidos a partir de lo que se denomina genética reproductiva o reprogenética", anticipó el especialista.

Avances como sociedad


Cuando la Asociación Civil Concebir fue fundada 20 años atrás, identificó que los primeros obstáculos que encontraban las parejas tenían que ver con el tabú social que representaban los trastornos de fertilidad, la falta de información y concientización sobre los aspectos que atentaban contra las posibilidades de concebir y las dificultdes para acceder a especialistas y tratamientos por los costos elevados.

La evolución al respecto en la Argentina fue importante, y esos logros fueron alcanzados gracias a poner sobre la mesa la discusión sobre la fertilidad.

Isabel Rolando, co-fundadora y presidente de Concebir, indicó que "históricamente era un tema sobre el que las parejas no hablaban con su entorno, ni con sus amigos más íntimos, lo que sólo lograba aumentar los sentimientos de frustración y ansiedad".

"Esto se sumaba a la presión social que representaba el mandato de tener hijos, por lo que las parejas no encontraban contención y acompañamiento", dijo Rolando.

Desde Concebir se propusieron trabajar en el acompañamiento de las parejas en ese proceso arduo que emprenden, generando un espacio de encuentro, de acompañamiento y de sostén.

"En los primeros años nos encontramos con que se acercaban a nuestros talleres solamente mujeres. Las dificultades para concebir son una situación de pareja, que tiene que encontrarla más unida que nunca. Por lo tanto, el involucramiento del hombre es indispensable en esta situación. Afortunadamente, hoy los hombres consultan junto con sus mujeres, participan y acompañan mucho más", destacó.

La tarea de lograr que se garanticen los derechos reproductivos fue el proyecto más ambicioso que se puso la asociación y la sanción de la Ley Nacional Nº 26.862 en 2013 se obtuvo tras muchos años de posicionar el tema en los medios, de involucrar a los distintos actores, de derribar prejuicios y de lograr que los decisores asumieran que el derecho a ser padres es un derecho constitucional.

Rolando reconoció que "queda trabajo por hacer", pero remarcó que "hoy está garantizada la cobertura de tratamientos para la pareja heterosexual, homosexual femenina y madres solteras por elección, lo que habla de un país más igualitario e inclusivo que antes".

Fuente: Noticias Argentinas

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