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sábado 19 de marzo de 2016

Llegó a Argentina el robot que combate la calvicie

Esta tecnología permite realizar la selección computarizada de las unidades foliculares (cabellos) a extraer.

El primer robot creado para la realización de microtrasplantes capilares fue presentado en la Argentina por médicos especialistas en alopecía o pérdida de cabello.

Los facultativos afirmaron que el equipamiento, denominado Artas Robot, marca un antes y un después en la tecnología disponible para la realización de este tipo de procedimientos y brinda múltiples beneficios a la hora de la intervención.

Por ejemplo, esta tecnología permite realizar la selección computarizada de las unidades foliculares (cabellos) a extraer.

Un software con algoritmos inteligentes permite lograr el mejor ángulo, orientación, dirección, profundidad y espacio entre folículos para la extracción, lo que le permite actuar con mayor precisión y rapidez.

La presentación -en la ciudad de Buenos Aires- estuvo a cargo de los médicos Ricardo Néstor Spagnuolo (especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora) y Arturo González Marlia (médico especialista en Medicina Estética).

Con ellos estuvo el ingeniero Gustavo Brescia, gerente de servicio técnico para Latinoamérica de Restoration Robotics, la firma fabricante.

El robot cuenta con una consola de mando, un brazo interactivo con seis movimientos articulados que logran grados de movilidad superiores a los de la propia muñeca humana.

En su extremo, un cabezal con instrumentos que incluye un sistema de visión tridimensional de alta resolución, junto a un software de guía de imágenes, logra detectar cada cabello y su anulación en el cuero cabelludo del paciente.

Durante la etapa diagnóstica el Robot posee un sistema de simulación de resultados, denominado Hair Studio, para lo cual utiliza fotos del paciente en cinco posiciones diferentes, creando una imagen en 3D, que posibilita visualizar los distintos sectores de la cabeza y analizar diferentes resultados posibles.

El programa permite elegir los sectores a repoblar, prevé también la incorporación de datos como sexo, edad y tipo de rostro de la persona, y detalles del cabello como color, grosor, textura y forma (si es ondulado o lacio), entre otros detalles.

De esta manera, el paciente puede observar de antemano en la computadora cómo se verá aproximadamente unas semanas después de la intervención y decidir en conjunto con su médico el nivel y las características del procedimiento.

Otra de las ventajas del robot es que realiza cada una de las en promedio dos mil a tres mil incisiones que requiere una jornada de trasplante capilar en forma absolutamente automatizada, sin el margen de error humano producido por el cansancio del especialista abocado a la técnica.

"Si tenemos en cuenta que cada unidad folicular posee entre uno y cuatro cabellos (dos, tres en promedio), y que el robot puede realizar en una misma jornada de entre seis y ocho horas un total de hasta tres mil extracciones, podemos afirmar que mediante esta tecnología se logra trasplantar por cada sesión unos siete mil cabellos, y todo con una gran precisión y alto nivel de eficacia", manifestó Spagnuolo.

"Junto con el Robot Da Vinci, que se utiliza para las operaciones de próstata, el Artas es el segundo equipamiento totalmente robotizado disponible en la Argentina", completó González Marlia.

La empresa Medical Hair lo recibió en enero de este año y lo puso en funciones un mes después. Los médicos explicaron que la intervención es ambulatoria e indolora. Requiere sólo anestesia local y consta de un equipo integrado por un médico capacitado en el uso del robot y cuatro asistentes encargados de analizar cada folículo que se extrae y depurarlo para su inmediata implantación.

Al final del procedimiento el paciente se retira a su casa y sólo se le pide un 'reposo relativo', que significa vida normal sin actividad física al menos durante las primeras 24 a 48 horas. Luego, ya retoma sus quehaceres habituales y a los 10 días puede realizar deportes sin problemas.

En los casos en que se necesite una segunda intervención, ésta puede realizarse entre seis y nueve meses después de la primera, mientras que con las otras técnicas manuales el tiempo requerido entre sesión y sesión es de por lo menos un año.

Fuente: Noticias Argentinas

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