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viernes 08 de julio de 2016

Las estatinas parecen reducir la mortalidad en los cuatro tipos de cáncer más comunes

Un estudio sugiere que el tratamiento estatinas, más allá de reducir los niveles de colesterol, mejora la supervivencia en el cáncer de pulmón, mama, próstata y colorrectal.

Las estatinas son un grupo de fármacos que se utilizan para reducir los niveles de colesterol en el organismo y, de esta manera, reducir el riesgo de desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Unas estatinas que, a día de hoy, se encuentran entre los medicamentos más prescritos en todo el mundo. Sin embargo, el tratamiento con estatinas podría tener un beneficio más allá de la mera bajada del colesterol en pacientes con hipercolesterolemia. De hecho, algunos estudios han sugerido que, quizás, estos fármacos podrían ayudar a combatir algunos tipos de cáncer. Y en este contexto, un nuevo trabajo dirigido por investigadores de la Universidad de Aston en Birmingham (Reino Unido) parece demostrar que, efectivamente, la administración de estatinas se asocia con una reducción de la mortalidad en los cuatro tipos de cáncer más comunes –pulmón, mama, próstata y colorrectal.

Como indica Paul Carter, director de esta investigación presentada en el marco de la Reunión 'Fronteras en Biología CardioVascular 2016' de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) que se está celebrando en Florencia (Austria), "el descubrimiento de un nexo de unión entre la obesidad y los niveles altos de colesterol como factores de riesgo para el cáncer ha resultado muy impactante no solo para los científicos, sino también para la población general. Así, y si bien la idea preponderante es que unos niveles elevados de colesterol pueden causar cáncer, entonces las intervenciones dirigidas a reducir estos niveles, caso de las estatinas, podrían disminuir este riesgo".

¿Más allá del colesterol?

Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron los historiales médicos de 929.552 participantes incluidos en el Estudio ACALM, 7.997 de los cuales habían sido diagnosticados de cáncer de pulmón, 5.481 de cáncer de mama, 4.629 de cáncer de próstata y 4.570 de cáncer colorrectal.

Tras descartar la posible influencia de otros factores asociados a la mortalidad, caso de la edad, el género y la etnia, los resultados mostraron una menor mortalidad asociada al cáncer en aquellos pacientes que habían sido diagnosticados de hipercolesterolemia –o lo que es lo mismo, altos niveles de colesterol–. Más concretamente, la hipercolesterolemia se asoció con un riesgo de mortalidad hasta un 22% inferior en los pacientes con cáncer de pulmón; un 43% menor en caso de cáncer de mama; un 47% inferior en caso de un tumor de próstata, y un 30% menor en caso de cáncer colorrectal.

Como explica Paul Carter, "nuestros resultados sugieren que hay algo en este diagnóstico de hipercolesterolemia que mejora la supervivencia. Además, el grado en que lo hizo fue bastante sorprendente que en los cuatro tipos de cáncer estudiados".

Y este 'algo', ¿no podría ser el nivel elevado de colesterol per se? Pues no. Y es que como muestra un estudio previo desarrollado con modelos animales por los mismos investigadores, la hipercolesterolemia aumenta el riesgo de cáncer de mama. Es más; los animales que recibieron estatinas para tratar sus niveles altos de colesterol tuvieron menos riesgo de desarrollar un tumor en la mama.

Por todo ello, indica Paul Carter, "atendiendo tanto a los nuevos resultados como a los estudios previos, creemos que hay una gran posibilidad de que este beneficio esté siendo causado por las estatinas. Una vez observada la asociación entre los cuatro tumores estudiados, nuestra conclusión es que este efecto está usado por los medicamentos que, como las estatinas, se usan para la hipercolesterolemia".

Hacen falta más estudios

Entonces, ¿las estatinas no son meros hipolipemiantes, es decir, fármacos que reducen los niveles de lípidos como el colesterol? ¿También tienen un efecto anticancerígeno, aun indirecto? Pues como reconoce Paul Carter, «se trata solo de una hipótesis que debe ser confirmada por medio de nuevos estudios en diferentes tipos de cáncer».

Como apunta Rahul Potluri, co-autor de la investigación, «los resultados de este estudio refuerzan los argumentos para evaluar el posible efecto protector de las estatinas y de otros fármacos para la enfermedad cardiovascular, caso de la aspirina, los fármacos hipotensores, los betabloqueantes y los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), en pacientes con cáncer. Todavía tenemos que comprobar si las estatinas y el resto de fármacos cardiovasculares, ya sean solos o en combinación, son los que producen este efecto sobre la mortalidad. Así, los pacientes con cáncer que, además, tienen alto riesgo o ya han sido diagnosticados de enfermedad cardiovascular deben recibir estatinas. Pero no creo que a día de hoy haya que dar estatinas para tratar el cáncer per se. Una situación que, sin embargo, podría cambiar en caso de que los estudios arrojaran resultados positivos».
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