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sábado 26 de marzo de 2016

"Dieta cetogénica" para luchar contra el cáncer

Manteca, crema de leche y carnes de vaca, cerdo y pollo son algunos de los alimentos que incluye la dieta cetogénica.

Científico cubano propone "dieta cetogénica" para luchar contra el cáncer y enfermedades como la diabetes

Manteca, crema de leche y carnes de vaca, cerdo y pollo son algunos de los alimentos que incluye la dieta cetogénica que "aporta elementos muy útiles en la lucha contra el cáncer y enfermedades crónicas como la diabetes", afirmó el científico cubano Ernesto Prieto Gratacós, quien precisó que "como todas las células cancerosas se alimentan de glucosa, una nutrición adecuada puede controlarlas".

"El rasgo central de todos los cánceres, sin importar su tejido de origen, es el hipermetabolismo de sus células: dado que no pueden respirar, las células neoplásicas deben consumir cantidades cada vez mayores de glucosa para sostener sus actividades", explicó a Télam el también director del Centro de Oncología Complementaria, que tiene sedes en Nueva York y Buenos Aires.

El investigador señaló que "sea el tipo de cáncer que sea", la característica común de todas las células cancerosas es la anulación del proceso de respiración y su consecuente dependencia de la fermentación de glucosa, que "provee el combustible metabólico para el cáncer, deprime al sistema inmune, promueve la división celular acelerada y genera un ambiente propicio para los agentes patógenos".

"Todo eso sugiere que una vía potencialmente muy eficaz para controlar las neoplasias es la modulación nutricional, gracias a la cual se puede reestructurar la dieta en torno a las proteínas y las grasas en lugar de centrarlas en los carbohidratos", expresó.

Prieto Gratacós, quien lidera además equipos de investigación en ámbitos de la salud como trastornos metabólicos, neuro-restauración y alto rendimiento deportivo, presentará próximamente el libro "Keto, atlas culinario para la terapia metabólica", en el que aborda un método alimentario que "evita enfermedades degenerativas y promueva un régimen pro-longevidad, con la mejor calidad de vida posible", señaló.

Así, la dieta cetogénica incluye entre los alimentos recomendados distintos tipos de quesos, carnes de vaca, cerdo, pollo y pescado, manteca, crema de leche y aceite de oliva, verduras de hoja y hongos, mientras que no se pueden ingerir gaseosas, jugos de fruta de ninguna clase, golosinas de ningún tipo, pan, pasta, pizza, papa, batata ni mandioca.

"Tampoco se pueden consumir productos como mermeladas, miel ni frutas, zanahoria, remolacha, leche (ni siquiera deslactosada) ni yogurt comercial, productos de soja, arroz o maíz, legumbres, jarabe de maíz de alta fructuosa (HFCS) o melazas ni edulcorantes artificiales de ningún tipo", precisó el científico, quien agregó que a la hora de comprar alimentos hay que asegurarse de que no tengan, entre otros, glucosa, lactosa, fructuosa, sacarosa, aspartamo y stevia.

El libro propone entonces adoptar una alimentación cetogénica, que permite que los procesos de reparación orgánica del cuerpo "ocurran bajo condiciones de abundancia de oxígeno, evitando así la transformación neoplásica (malignización) de los tejidos", completó.

"Los 'cuerpos' cetónicos son compuestos químicos propios que el organismo humano usa o solía usar como 'combustible alternativo', mientras se procuraba alimentos por medio de la caza y el forrajeo. Cuando los carbohidratos escasean, los compuestos cetónicos se sintetizan en el hígado a partir de los ácidos grasos y son utilizados como energía", detalló.

Precisó que se trata de un mecanismo compensatorio forjado a través de millones de años que permite a los animales y a los seres humanos tolerar la escasez alimentaria, las hambrunas e incluso el ayuno total en la lucha por la supervivencia.

"La base de la dieta cetogénica es conseguir niveles muy bajos de glucosa en el organismo, que ayudan a la muerte de las células cancerígenas. El organismo puede funcionar de manera saludable utilizando en gran parte los cuerpos cetónicos y los ácidos grasos como combustible, cuya presencia permite que los niveles de glucosa puedan estar incluso por debajo de lo que se consideraría hipoglucemia en dietas normales, sin perjuicio alguno para el cuerpo sano", aseguró.

Fuente: Télam

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