salud salud
miércoles 15 de junio de 2016

Descubren las "rutas" que siguió el VIH para propagarse

Coincide con grandes eventos históricos y geopolíticos como la caída del muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética, concluyeron investigadores de la European Society for Translational Antiviral Research.

La transmisión del subtipo B del VIH, que es el que prevalece en América, Europa y Australia, coincide con grandes eventos históricos y geopolíticos como la caída del muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética, concluyeron investigadores de la European Society for Translational Antiviral Research.

"El objetivo de la investigación fue determinar de qué manera el subtipo B del VIH, que es el que prevalece en América, Europa y Australia, se había expandido por el mundo", explicó a Télam Roger Paredes, un médico catalán que participó de la investigación recientemente publicada en la revista especializada Journal of Molecular Epidemiology and Evolutionary Genetics of Infectious Diseases.

En comunicación telefónica desde Barcelona, Paredes recordó que "lo último que sabíamos del VIH era que había 'saltado' de los monos a los humanos en el Congo, África, entre los años 20 y 30 y que de allí había viajado hacia Estados Unidos a través de Haití".

"Si bien el primer diagnóstico en Estados Unidos se realizó en 1981, éste se hizo cuando la enfermedad estaba avanzada por lo que pensamos que la transmisión había sido durante los años 70. Ahora bien, a partir de allí no sabíamos cómo se había propagado", sostuvo Paredes, quien es investigador del Instituto Irsi Caixa.

Con este fin, médicos y científicos de diferentes países europeos realizaron una investigación en la que analizaron las secuencias genéticas de más de 9.000 muestras de distintos lugares.

"Como sabemos que el virus va mutando a un ritmo constante, lo que hicimos fue estudiar los árboles evolutivos, es decir, hacer un recorrido por la evolución de cada secuencia para rastrear las coincidencias", describió.

Paredes, quién además es médico del servicio de VIH-SIDA del Hospital Universitario Germans Trias I Pujol, indicó que "la conclusión más relevante que obtuvimos fue que los momentos de transmisión del subtipo B coincidieron con grandes eventos históricos o geopolíticos".

Concretamente, los investigadores detectaron que el virus pasó de Estados Unidos a Europa pero tardó casi una década en llegar a Europa del Este, donde comenzó a transmitirse sólo después de la caída del muro del Berlín y de la disolución de la Unión Soviética.

"Con esto no podemos probar una causalidad, pero sí decimos que es evidente la coincidencia en la temporalidad de ambos hechos -caída del muro y propagación del virus- y sabemos que hasta que pasó eso, la población se encontraba más aislada", sostuvo.

En la misma línea, los investigadores concluyeron que los primeros países en recibir el virus fueron Polonia y la República Checa, los primeros en comenzar a abrirse al resto del mundo".

Y continuó: "Lo que observamos también es que hay zonas donde la importación del virus es más frecuente como las zonas de intercambio comercial (caso Estados Unidos-Inglaterra); países con historia previa de colonialismo, por ejemplo los países europeos con colonias en África, y países como España, Portugal o Grecia que tienen mucho turismo".

En este punto, el especialista puso énfasis en una aclaración: "Nosotros estudiamos virus no personas. Cuando concluimos que Europa importa virus proveniente de América Latina no estamos diciendo que la persona que migra a Europa trae el virus porque el virus puede llegar de un europeo que viaja a América Latina , se infecta allí y regresa".

"Es importante hacer esta aclaración para evitar la estigmatización de los inmigrantes, aquí no se trata de culpabilizar a nadie, sino sólo de entender cómo va pasando el virus para poder actuar a futuro", señaló.

En este contexto, Paredes afirmó que "la principal implicancia de esta investigación fue demostrar que si bien son buenas las acciones locales contra el virus -porque la epidemia tiene sus particularidades diferentes en cada lugar- es indispensable pensar en forma global si queremos realmente liberarnos del sida".

"Debemos entender que lo que ocurre con el VIH en Mozambique nos tiene que importar no sólo en términos humanitarios, sino también porque puede impactar en la salud de nuestra comunidad, y en nuestra propia salud", afirmó.

Se estima que en el mundo existen unas 37 millones de personas viviendo con VIH de las cuales la mitad se encuentran en tratamiento antiretroviral.

"Durante estos años, hemos logrado una disminución en la transmisión de madre a hijo, una reducción de nuevas infecciones y de las personas que mueren por la enfermedad, pero todavía tenemos focos de la epidemia muy importantes por lo que no podemos considerar que la batalla se encuentra ganada", advirtió.

Y continuó: "Por el contrario hay que aumentar los esfuerzos, coordinar los trabajos y seguir peleando porque existe una posibilidad real de terminar con la epidemia".

"Esta posibilidad -concluyó- está dada por la extensión del tratamiento. Al principio existía la dicotomía si poner el esfuerzo en prevenir o en tratar, hoy sabemos que la mejor prevención es el tratamiento porque una persona en tratamiento con el virus indetectable no transmite la enfermedad. Entonces hoy tenemos más información, pero si nos quedamos quietos, el virus nos puede ganar y hacer perder todo lo que logramos en los últimos años".
Fuente: Télam

Dejanos tu comentario

Más Leídas