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viernes 05 de agosto de 2016

Consejos prácticos para cuidar tus dientes

En nuestra boca viven 20.000 millones de bacterias y cada día que pasa sin que nos cepillemos los dientes ahí se mudan millones de nuevas bacterias dispuestas a hacer de las suyas.

1. La dieta, más importante que el cepillado para prevenir la caries

Según la especialista en odontología restaurativa Serpil Djemal, del King´s College Hospital de Londres, la dieta tiene un peso más importante que el propio cepillado de los dientes en la prevención de la caries.

"Cepillarse los dientes es excelente, es muy importante y evita la piorrea, pero el factor de la dieta es clave", dijo.

No llega con cepillarse los dientes bien y más veces al día para compensar: eso no podrá revertir los efectos de una mala dieta.

"En lo que se refiere a caries, cavidades y agujeros en los dientes la clave está en la dieta y en la frecuencia de exposición al azúcar", dijo.

2. Cuándo comer, tan importante como qué se come

Si no has comido o bebido durante un tiempo, tu boca está esencialmente "en reposo" y tus dientes a salvo.

Pero justo después de comer se vuelve ácida, creando un ambiente en el que tus dientes empiezan a disolverse.

"A la boca le toma unos 40 minutos volver a sus niveles seguros de acidez", explica el doctor Chris van Tulleken.

Así que cuanto más picotees entre horas, más períodos de acidez habrá en tu boca.

El consejo general para el cuidado de los dientes es evita comer entre horas y comer los dulces después de las comidas.

3. Cómo "comer bien" entre horas

Pero si no puedes resistirte a picotear entre horas, Van Tulleken recomienda "beber agua, masticar un chicle sin azúcar o incluso comer un poco de queso", para ayudar a los dientes a regresar a ese nivel seguro de acidez.

4. Azúcar, el gran enemigo de los dientes

La frecuencia de exposición al azúcar es clave para el desarrollo de caries.

Van Tulleken recomienda tener cuidado con los alimentos aparentemente incocentes pero que tienen azúcar escondido, como los zumos de fruta, los cereales o algunas comidas precocinadas.

"Hay azúcares escondidos en alimentos que nunca te esperarías", dice el investigador.

Es mejor comer una naranja que beber un zumo de naranja embotellado.

La leche es otro de los alimentos que puede traicionar, particularmente en los niños: si bien su contenido en calcio lo hace recomendable para los dientes, también contiene azúcar.

Algunos niños se quedan dormidos con el biberón en la boca o no se cepillan los dientes después de beber leche y eso también contribuye a la formación de caries.

Lee también: Cinco cosas que quizás no sabe de su cepillo de dientes

5. El ácido, otro enemigo

Si has bebido una bebida acídica, como un zumo o un te de frutas, es mejor beber un vaso de agua después para enjuagar la boca y diluir el ácido.

Pero no es recomendable cepillarse los dientes durante la hora después de tomar una bebida acídica, porque el ácido suaviza el esmalte dental y con el cepillado puedes dañar esa capa dental protectora, según explica Van Tulleken.
6. Entonces ¿Cuándo es mejor cepillarse los dientes?

Cepillarse inmediatamente después de comer, y sobre todo después de comer algo ácido (como un zumo de naranja), puede perjudicar al esmalte dental.

Lo ideal es hacerlo después de cada comida pero dejando pasar un tiempo, aproximadamente 40 minutos.

7. Un método para cepillarse bien los dientes

Según la especialista en odontología Serpil Djemal, es muy difícil hacerlo bien porque la mayoría aprende mirando a su mamá y tiende a repetir lo que ve y agarrar hábitos desde muy pequeño.

Por eso la mayoría de la gente deja algunas partes de la superficie de los dientes sin cepillar. Eso es en parte porque los cepillamos de una manera aleatoria.

Djemal recomienda tener un método: empezar en una esquina de la boca e ir cepillado lentamente y uno por uno cada diente, "como haciéndoles cosquillas", hasta llegar a la otra esquina.

Van Tulleken añade cepíllarlos durante dos minutos, dos veces al día, y finalmente no enjuagar la boca al final, sólo escupir. Así, el flúor se queda en los dientes y los mantiene saludables.

8. Vegetales contra el mal aliento

La diferencia entre una boca limpia y una boca con mal aliento es comparable a la de un río de agua corriente y cristalina y una laguna de aguas estancadas.

"Idealmente la saliva debería fluir por la boca y llevarse las bacterias que causan el mal olor. Pero si tu boca se seca por algún motivo, porque estás nervioso, o por el alcohol, o porque has estado durmiendo y rocando, tu boca se parece más a una laguna de agua estancada", explica Van Tulleken
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