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domingo 12 de febrero de 2017

Cardiopatías Congénitas: la importancia de prevenir infecciones respiratorias

La cardiopatía congénita es una anomalía en la estructura y el funcionamiento del corazón debido a una malformación del mismo órgano o de los vasos sanguíneos cercanos, durante el desarrollo embrionario.

En la Argentina cada año nacen 7.000 bebés con alguna cardiopatía congénita y debido a la fragilidad de sus pulmones y conductos respiratorios, tienen mayor riesgo de sufrir otras complicaciones, como bronquiolitis o neumonía.

En el marco del Día Mundial de la Prevención de las Cardiopatías Congénitas, que se conmemora cada 14 de febrero, especialistas de todo el mundo buscan concientizar sobre una problemática que, si se diagnostica precozmente, puede ser abordada a tiempo. Se trata de malformaciones del corazón producidas durante la vida fetal, consideradas el defecto congénito más común del mundo.

La cardiopatía congénita es una anomalía en la estructura y el funcionamiento del corazón debido a una malformación del mismo órgano o de los vasos sanguíneos cercanos, durante el desarrollo embrionario.

Esta afección, que debilita el sistema cardiopulmonar de los bebés, los expone a contraer severas infecciones respiratorias por el virus sincicial respiratorio (VSR), virus influenza, neumococo, bordetellapertussis y otros agentes infecciosos que afectan a la población general y que se manifiestan a través de una neumonía o bronquiolitis.

Es por eso que, los bebés con problemas del corazón requieren más del doble de internaciones que las habituales por su afección cardíaca.

El virus sincicial respiratorio (VSR), uno de los principales causantes de la bronquiolitis, es una enfermedad respiratoria que afecta las vías aéreas inferiores o 'bronquiolos', es de fácil contagio y se transmite de persona a persona por el contacto directo con secreciones nasales.

Representa un riesgo para la salud pública por el gran número de hospitalizaciones en los bebés de alto riesgo.

"Los infantes de riesgo o la población más vulnerable a esta enfermedad son los bebés prematuros de bajo peso o con ciertas afecciones pulmonares producto de haber recibido ventilación mecánica por largo tiempo, así como niños con cardiopatías congénitas", comentó Alejandra Villa, coordinadora del programa nacional de Cardiopatías y, jefe de clínica del hospital Garrahan.

Esta población tiene un riesgo 4 a 5 veces mayor de hospitalización por infección por VSR respecto de los niños sanos, como también, más riesgo de evolución grave y complicaciones.

El impacto de una enfermedad por VSR puede ser también grave en otro sentido, ya que las dolencias no terminan cuando el bebé es dado de alta sino que pueden durar semanas.

Los encargados del cuidado de estos niños con VSR han informado que su salud empeora considerablemente hasta dos meses después de haber sido dados de alta.

"Los niños cardiópatas son pacientes de alto riesgo frente a las enfermedades respiratorias. Hay trabajos en Argentina que muestran que un 3% de la población pediátrica de 0 a 2 años tiene bronquiolitis en épocas de epidemia, y que la internación del grupo enfermo es del 3% en la población sin riesgo. El problema cambia cuando se habla de los niños de alto riesgo como los pacientes con cardiopatía en que la morbi-mortalidad es mayor", comentó Villa.

Y lo que también es preocupante es que, para corregir el defecto congénito con el que nacen, muchos de estos niños requieren una o más cirugías en el primer año de vida; y una cirugía cardíaca realizada en un bebé con signos de infección respiratoria, en general, se asocia a un elevado riesgo de complicaciones post-operatorias.

Por eso, a pesar de ser tan necesaria, muchas veces la cirugía se debe postergar sumando incertidumbre y angustia a la familia.

¿Cómo saber si un niño tiene bronquiolitis?

Existen ciertos síntomas propios de los niños con bronquiolitis. Los principales son la mucosidad nasal, la tos y el catarro y la respiración más acelerada (taquipnea) y ruidosa con silbidos (sibilancias).

Además, los niños con bronquilitis se agitan fácilmente y al respirar se le hunden las costillas. Estos niños manifiestan también cierta dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño, tienen la piel azulada o muy pálida y presentan fiebre con temperatura mayor a 38°C.

Es importante saber también que cuánto más pequeño es el niño, más importantes pueden ser los síntomas, con lo cual es precisa la consulta inmediata con el médico pediatra.

Para prevenir las infecciones respiratorias, es muy importante reducir la exposición del bebé al virus sincicial respiratorio (VSR) principal causante de las mismas y para esto se recomienda:

· Impulsar y mantener la lactancia materna.
· Lavarse las manos.
· Cumplir el calendario de vacunación y con las vacunas que determine el pediatra, tanto para el bebé como para quienes conviven con él.
· Evitar la contaminación ambiental con humo (ya sea humo de cigarrillo u otros).
· Evitar el hacinamiento.
· Concurrir a los controles rutinarios con el médico. En el caso de los grupos vulnerables cumplir con el esquema completo de inmunización pasiva que actúa como un "escudo" para su protección.

La inmunidad persiste por un período acotado de tiempo, por lo que es fundamental la aplicación mensual de las dosis para mantener los niveles adecuados de anticuerpos además de acompañarse de todas las demás medidas de prevención.

"Además de los niños que tengan cardiopatías, los niños nacidos prematuramente y que tengan bajo peso deben ser inmunizados con el anticuerpo monoclonal que favorece a la prevención de enfermedades respiratorias", comentó Villa.

Asimismo, agregó que "hay estudios que observan que la inmunización permite reducir hasta en un 51% el riesgo de contraer el virus sincicial respiratorio y en consecuencia un menor porcentaje de pacientes requieren de un respirador mecánico".
Fuente: Noticias Argentinas

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