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jueves 31 de marzo de 2016

Cáncer colorrectal: 90% se cura gracias al diagnóstico temprano

Al conmemorarse el Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorrectal, los especialistas destacaron la importancia de generar mayor conciencia sobre el impacto de esta enfermedad y el rol de la prevención.

Aunque el 90 por ciento de los pacientes con cáncer de colon se cura cuando es detectado de manera precoz, sigue siendo uno de los tumores con mayor incidencia y mortalidad en la Argentina.

Al conmemorarse este jueves el Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorrectal, los especialistas destacaron la importancia de generar mayor conciencia sobre el impacto de esta enfermedad y el rol de la prevención.

En muchos casos el Cáncer Colorrectal (CCR) puede prevenirse gracias al diagnóstico temprano. Esto se debe a que según el Instituto Nacional del Cáncer (INC), entre el 80 y 90% de los casos surgen como consecuencia del crecimiento de un pólipo denominado adenoma, que puede ser detectado si se realizan estudios preventivos y debe ser extirpado para evitar la formación del tumor maligno.

El CCR es uno de los cánceres más frecuentes en el mundo, con más de 1,2 millones de nuevos casos diagnosticados cada año y responsable de más de 600.000 muertes anuales globalmente.

Se desarrolla en la última porción del tubo digestivo, el intestino grueso, que está compuesto por el colon y el recto, y según especialistas se produce como consecuencia de una compleja interacción de factores hereditarios y ambientales.

Inicialmente, en la etapa denominada fase temprana, el tumor se localiza en la pared del intestino. Si no es detectado en esta etapa el tumor puede diseminare en el cuerpo.

En este caso, cuando hay metástasis, la enfermedad se encuentra en estadío avanzado.

Guillermo Méndez, médico oncólogo Clínico del Hospital Udaondo y Fundacion Favaloro sostuvo que "uno de los mayores desafíos médicos tiene que ver con el diagnóstico".

"Afinar la selección de los pacientes permite aplicar tratamientos personalizados, favoreciendo la calidad de vida de los mismos y garantizando una terapia eficaz para cada caso individual. Generalmente, el cáncer nace de un pólipo que tarda entre 5 a 10 años para volverse cáncer, por lo que hay mucho tiempo de prevenirlo, y ese, es el gran desafío de la salud pública: reforzar la educación y estrategias de prevención, y el diagnostico precoz", señaló Méndez.

Lo que sucede es que los primeros síntomas del CCR suelen ser ambiguos, motivo por el cual en algunos casos se llega tarde al diagnóstico porque se los puede vincular con otras enfermedades como el síndrome de intestino irritable o la enfermedad de Crohn.

De allí la importancia de conocerlos para consultar con el profesional y hacer los chequeos de manera periódica.

Además, y de manera complementaria, es recomendable llevar una vida saludable (alimentación rica en frutas y verduras, bajo contenido de grasas, ejercicio físico regular, restricción del consumo de tabaco y alcohol).

De acuerdo a cifras provistas por el INC, alrededor del 75% de los casos no guardan relación con antecedentes familiares.

Por eso se recomienda en estos casos que los adultos mayores de 50 años realicen anualmente un test de sangre oculta en materia fecal y una videocolonoscopía (VCC) de screening.

Por su parte, quienes tienen antecedentes familiares de pólipos o CCR deben recurrir al profesional médico, que evaluará los estudios preventivos más adecuados según cada paciente.

Los síntomas para tener en cuenta son: sangrado con la evacuación por vía anal, cambios en la forma habitual de evacuar el intestino, dolores abdominales o rectales frecuentes, anemia y pérdida de peso.

Avances y desafíos en el tratamiento de CCR
Lamentablemente, debido a lo confuso de los síntomas y la existencia de algunos prejuicios vinculados con los estudios preventivos, la enfermedad suele detectarse en estadíos avanzados.

Para los pacientes diagnosticados con cáncer colorrectal metastásico (CRRm) los avances en tratamientos los últimos años han puesto foco en mejorar la sobrevida.

La terapéutica incluye cirugías, quimioterapia y terapias biológicas.

Méndez afirmó que "antes de los tratamientos biológicos, la sobrevida de los pacientes era de 21 meses, luego de incorporar los biológicos a la quimioterapia, se extendió casi 1 año la sobrevida -de 10 a 12 meses-, alcanzando una sobrevida promedio de 32 a 33 meses en pacientes con CCR avanzado".

En ese sentido, el oncólogo comentó que "las mejoras, en ese aspecto, entre otras, se deben al desarrollo de nuevas drogas, entre ellos los biológicos".

"El aporte impacta está en todos los parámetros de eficacia, los pacientes viven mayor tiempo sin progresión, viven más tiempo en forma global, se logra que los tumores se reduzcan con mayor rapidez, y se mejora la calidad de vida en la mayoría de los casos", explicó Méndez.

El especialista indicó que "en Argentina, el CCR es la segunda causa de muerte por cáncer, por lo que implica un problema para la salud".

"Además, es el tercero en incidencia tanto en hombres como en mujeres, por eso el mayor desafío viene de la mano de la prevención, más del 90% de los casos son prevenibles o pasibles de diagnóstico precoz", agregó.

Desde la incorporación de las terapias biológicas (que consisten en la administración de anticuerpos monoclonales) a la primera línea de quimioterapia de elección, el pronóstico de la enfermedad en estado avanzado ha cambiado favorablemente.

El primer gran paso en este sentido ocurrió internacionalmente en 2005, con la aprobación en Argentina del anticuerpo monoclonal bevacizumab, la primera terapia anti-angiogénica ampliamente disponible para el tratamiento de pacientes con cáncer avanzado.

Luego en 2007 se aprobó el uso de bevacizumab en combinación con quimioterapia como segunda línea de tratamiento.

Más tarde, en 2013, se aprobó su uso como segunda línea para aquellas personas cuyo tumor metastásico avanzó luego de la terapia inicial.

Esta nueva indicación permite que quienes reciben bevacizumab más una quimioterapia que contiene irinotecán u oxiplatino como primer tratamiento para el CCRm (primera línea estándar) continúen recibiendo bevacizumab más una quimioterapia diferente a base de irinotecán u oxiplatino tras el empeoramiento de su enfermedad.

Estos avances son bienvenidos por la comunidad médica y, por supuesto por los pacientes.

Fuente: Noticias Argentinas

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