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viernes 11 de marzo de 2016

Así es la vida de un hombre con el corazón "cambiao"

Nelson Téllez es un hombre común y corriente de 46 años, pero... tiene el corazón en el lado derecho del pecho.

A simple vista Nelson Téllez es un hombre común y corriente de 46 años.

Hasta hace tiempo cambiaba de novia con frecuencia y tardó un poco más que sus contemporáneos en tener una relación estable y formar una familia. Ante la insistencia de los amigos sobre su renuencia a los compromisos sentimentales, bromeaba: "Tardé tanto en enamorare porque cuando Cupido me veía no sabía hacia dónde apuntar".

Y es que hay algo oculto bajo la piel de este médico cirujano y profesor de anatomía que lo hace diametralmente opuesto a la mayoría de los mortales: tiene el corazón en el lado derecho del pecho.

Téllez nació con tan buena salud que ni su padre, quien también era médico, ni su pediatra, descubrieron inicialmente el complejo y extraordinario fenómeno que le ocurría inadvertidamente.

"Recuerdo que como a los 8 o 9 años mi mamá me inscribió en clases de natación y para ingresar me pidieron un certificado de buena salud. Cuando me hicieron las radiografías se dieron cuenta de que tenía una condición que se llama dextrocardia, es decir, que mi corazón no se encontraba en el lado izquierdo sino en el lado derecho de mi tórax".

El inusitado hallazgo llevó a los padres de Téllez a realizar exámenes más exhaustivos y la sorpresa fue aún mayor: fue diagnosticado con situs inversus totalis, que significa que todos sus órganos asimétricos como el corazón, el hígado, el bazo y el estómago están justo en el lado opuesto al normal.

Aunque es considerada una de las malformaciones genéticas más radicales, que afecta a uno de cada 10,000 nacidos, en la mayoría de los casos también es la más inofensiva.

La peculiar ubicación de las entrañas de Téllez no tuvo ningún efecto en su desarrollo. "Nunca le presté atención a eso. No fue sino hasta llegar a la Escuela de Medicina que me di cuenta de que mi caso era extremadamente raro. En mis 20 años de carrera como médico sólo he visto dos casos de situs inversus y no he operado a ninguno".

Téllez reconoce que mantiene esa característica de bajo perfil para evitar el ojo escrutador de sus colegas. "A veces me llaman para hacerme ecografías para mostrar a sus alumnos o documentar casos para congresos, pero yo prefiero pasar desapercibido".

Lo que siempre carga en su cuello es una cadena con una placa metálica que dice "Situs inversus" para alertar al personal de salud sobre su particularidad anatómica en caso de sufrir un accidente. "Llevo la medalla por precaución porque en los accidentes pueden ocurrir muchas cosas".

Fuente: yahoo.com

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