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domingo 16 de octubre de 2016

La mirada de los nuevos jurados de teatro

Ariel Blasco, Daniel Fermani y Graciela Lopresti ofrecen sus diferentes valoraciones a la hora de elegir las mejores obras mendocinas del año

La selección de las mejores obras teatrales de Mendoza que subieron a escena este año será una tarea ardua para el jurado de los Premios UNO Escenario 2016. Es que a la cantidad de inscriptos se suma un jurado integrado por reconocidas personalidades del medio cuyas miradas, búsquedas y visiones escénicas son claramente diferentes.

Y en esa diferencia radica la clave del éxito para enriquecer los galardones al teatro mendocino. Es que en la multiplicidad de apreciaciones que ofrecen Marcelo Hernández (Lutherieces), la escenógrafa y vestuarista Victoria Fornoni, el director, autor y actor Ariel Blasco (Reflejos), Daniel Fermani (fundador del elenco Los Toritos, Yocasta) y la actriz, directora y comediante Graciela Lopresti (¿Y los hombres dónde están?, La Prudencia) se encontrará la competencia en un momento oportuno para revalorizar las puestas locales de un teatro que tiene un rica y celebrada historia de vida.

Blasco, Fermani y Lopresti debutan en estos premios como jurados. Y para conocer más sus puntos de vista, aquí dan opiniones al respecto. En una cuestión los tres coincidieron: que estos galardones funcione como vidriera para el teatro local, algo fundamental para los artistas que les cuesta llenar teatros, sea por falta de difusión o de acercamiento al público de Mendoza.

–¿Cuál será tu búsqueda para la selección de obras?
Daniel Fermani: –Buscaré la propuesta que justamente refleje una verdadera búsqueda teatral, que tenga identidad propia. Me interesan los trabajos que están buscando una voz propia, cuyo contenido va más allá de si gusta o no al público masivo. Eso tiene que ver con mi teatro de laboratorio, ese teatro experimental que no por eso significa que sea para pocos o que nadie lo entienda. El arte no está para entenderlo. Y una pieza que sea copiada de estéticas foráneas o no se identifique con una búsqueda sincera del arte, a mí no me interesa.

Ariel Blasco: –Me fijaré en esas obras que, como espectador, reflejen qué obra quiso ser tal o cual montaje. Es decir, cuando veo en una obra esa obra que ese grupo quiso hacer y ese teatro que quiere ser, en base a eso me fijo cuán lejos o cerca estuvo de lograrlo. Hay piezas que tienen intenciones claras pero el engranaje tiene una falla que atenta contra esa idea. Más allá de los géneros, la obra tiene que tener su propósito e intencionalidad claros, saber qué quiere ser, hacia adónde apunta, más allá de la estética o la poética elegida.

Graciela Lopresti: –Voy a evaluar todo en su conjunto, la dramaturgia, el ritmo de la obra, la puesta en escena, la escenografía, pero lo más importante para mí es la actuación. Me importa mucho porque un buen actor pueda salvar cualquier falla de una obra. Pero mal actuada, aunque tenga una gran puesta escénica, la obra será un fracaso. También me interesa cómo el público reacciona ante ese hecho teatral.

En cuanto a la actualidad del teatro mendocino, Fermani destacó la búsqueda permanente de "artistas que se mantienen al margen, que no tienen visibilidad y sin embargo enriquecen la escena aportando otras miradas, nuevas estéticas, otro tipo de teatro. Porque el arte es poner en crisis al mismo arte".
Blasco reflexionó: "Hace un par de años se gestó una movida interesante, sobre todo con Cortodramas, que vino a refrescar la escena. Era una efervescencia que parecía que se llevaba todo por delante. No obstante, se quedó en una meseta, se estancó y ese nuevo teatro terminó convirtiéndose en la norma. No es de los mejores años del teatro mendocino".
La actriz considera que la escena "ha crecido muchísimo, hay una infinidad de propuestas, goza de muy buena salud, aunque lamentablemente no pasa lo mismo con el público mendocino, que todavía sigue mirando lo que viene de afuera. Nosotros no llenamos las salas".
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