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lunes 25 de septiembre de 2017

Un policía que fue clave en el crimen de Candela y no fue llevado a juicio

Un uniformado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires fue el eje de toda la trama que significó el secuestro, la desaparición y el asesinato de Candela Rodríguez en 2011.

El tribunal que condenó a tres hombres por el secuestro y crimen de la niña Candela Sol Rodríguez, cometido en 2011 en el partido bonaerense de Hurlingham, consideró que el supuesto "confidente" policial Héctor Topo Moreyra fue "el eje a partir del cual gira el resto de los personajes del caso" y que sin duda"debió haber estado entre los acusados.

Así lo votaron los jueces Raquel Lafourcade, Diego Bonanno y Mariela Moralejo, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de Lomas de Zamora, en el fallo unánime que sentenció a prisión perpetua a Hugo Bermúdez (60) y Leonardo Jara (40), y a cuatro años de cárcel a Fabián Gómez (46).

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En sus fundamentos, la jueza Lafourcarde –con quien los otros magistrados luego coincidieron– recordó que el padre de Candela, Alfredo Rodríguez, señaló que Moreyra (49) "trabajaba con la policía en la venta de estupefacientes, al tiempo que proveía de información a la fuerza".

Rodríguez estaba preso al momento del crimen de su hija y realizó dos declaraciones ante el primer fiscal de la causa, Marcelo Tavolaro; una antes de que apareciera el cadáver de Candela (11) y la otra después del hallazgo.

La magistrada se basó en la declaración del por entonces jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, quien dijo que el padre de Candela "brindó nombres de personas que tenían mala relación con él, entre ellos el Topo Moreyra".

Al parecer, esta enemistad se debía a que Moreyra lo había acusado a Rodríguez "de marcar 'ranchos' para la (Policía) Federal a bordo de un helicóptero", aunque otro preso declaró que aquellos dos habían compartido alguna actividad delictiva y que el segundo se habría quedado "con una parte que no le correspondía".

Candela Rodríguez
Candela Rodríguez
Candela Rodríguez

Así fue que luego de que el padre de Candela mencionó al Topo, el por entonces superintendente de Investigaciones, Roberto Castronuovo, aportó el celular de Moreyra para que fuera intervenido y le dijo al fiscal que podía contactarlo y que se trataba de "un personaje interesante que conocía la zona de San Martín".

En ese momento, en la Villa 18 de Billinghurst, en dicho partido del noroeste del conurbano, actuaba la banda narco liderada por Miguel Ángel Mameluco Villalba (53), quien había sido detenido el 9 de agosto de 2011 por la Policía Federal.

La jueza también destacó que el por entonces superintendente de Seguridad, Hugo Matzkin –luego jefe de la fuerza– coincidió con Paggi en que el padre de Candela mencionó a Moreyra entre sus posibles enemigos en sus dos declaraciones.

Tanto Matzkin como Paggi y Castronuovo coincidieron, además, en que el padre de Candela señaló a un suboficial de la Policía de San Martín, Sergio Chazarreta, quien estaba en pareja con una sobrina de Moreyra y aparentemente "daba protección a los narcos".

La magistrada recordó que Castronuovo declaró que Moreyra había trabajado con otro comisario mayor "para la detención de Mameluco Villalba" en San Martín, donde "el problema eran el narcotráfico y la contaminación policial y judicial".

Luego, la jueza se refirió a los dichos del policía Aldo Oscar D'Amore, quien contó que el Topo era "un confidente que aportaba información sobre personas prófugas" y que "la última vez que tuvo contacto con él fue por un pedido del Ministerio de Seguridad bonaerense para colaborar en la captura de Mameluco".

Según D'Amore, cuando desapareció Candela, Moreyra lo llamó para decirle que "se trataba de gente pesada".

También declaró que él cree que después de la detención de Mameluco, "Moreyra se reunió con Castronuovo para aportar ciertos datos sobre el caso Candela, más no lo sabe a ciencia cierta pues a los confidentes no se le pregunta nada".

Sin embargo, la jueza Lafourcade consideró que recién tras la aparición del cadáver de Candela "se abrió la caja de Pandora" y comenzaron los allanamientos en San Martín, donde el domicilio de Moreyra fue inspeccionado luego de que este fuese aprehendido, a fines de septiembre.

Por todo lo expuesto es que la magistrada opinó que Moreyra "es el eje a partir del cual giran el resto de los personajes" y lo vinculó a los tres condenados a través del cruce de llamados.
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