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martes 23 de agosto de 2016

Tres jóvenes fueron sentenciados a perpetua por el homicidio de un policía

Buba Reina (25), Porteñito Ibáñez (22) y Negro Sonrisa Rosas (26) fueron declarados culpables y condenados a la pena máxima por matar a Jorge Lorenz (38).

Jesús Buba Reina Flores (25), Emiliano Porteñito Ibáñez (22) y Matías Negro Sonrisa Rosas (26), fueron condenados a prisión perpetua por la muerte del policía Jorge Lorenz, quien fue asesinado durante un asalto.

Los tres recibieron la pena máxima que fue dictada por los jueces Eduardo Martearena, Diego Lusverti y Laura Guajardo. El fallo fue en disidencia ya que Martearena los condenó a 25 años por considerar que la perpetua es inconstitucional.

El juicio comenzó el 11 de agosto y desde entonces pasaron distintos testigos y peritos ante el tribunal.

La defensora oficial Silvina González había solicitado la absolución para el Porteñito, argumentando que no hay pruebas científicas que lo vinculen al hecho. Los cotejos con los rastros de ADN hallados en la escena del hecho y en el auto que usó la banda para fugarse arrojaron negativos, al igual que las comparaciones con las huellas digitales. Estos datos fueron la base del alegato de la defensa.

Por su parte, el abogado Raúl Sánchez, representante del Negro Sonrisa y Buba, también pidió que sean declarados inocentes ya que de los 50 rastros dactilares sólo uno de ellos, encontrado en un vehículo, coincide con Rosas.

El caso

En las últimas horas del 18 de junio del año pasado, una banda de delincuentes armados irrumpió en una casa donde también funciona una gomería, en el interior del barrio Coronel Barcala de Maipú.

Mientras los asaltantes amenazaban y golpeaban a los moradores, los efectivos policiales Jorge Lorenz y Héctor García (38) llegaron al lugar tras ser alertados por el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) gracias a un llamado que ingresó al 911.

En el interior del lugar se desarrolló un tiroteo entre los uniformados y los asaltantes que tuvo tintes cinematográficos: según reconstruyó la Justicia, el policía García utilizó el cuerpo sin vida de uno de los ladrones –Sebastián Gonella (31)- para cubrirse y salvar su vida. No corrió la misma suerte Lorenz, quien falleció en el lugar.

El último día de ese mes, el Negro Sonrisa se entregó ante la Justicia y cuatro días después fue capturado el Porteñito Ibáñez en una casa ubicada en la provincia de San Luis. Por último, Buba Flores fue capturado el 24 de julio de ese año tras una serie de procedimientos en el interior del barrio La Favorita. La fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos los imputó por homicidio criminis causa y a los pocos meses logró elevar la causa a juicio.

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