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martes 20 de septiembre de 2016

Tenía seis hijos el hombre al que mataron para robarle una moto

El ataque a Ariel Valencia fue cerca de su vivienda, en Gutiérrez, Maipú. El autor estaría identificado. Los vecinos de la familia de Ariel se mostraron muy doloridos porque era muy querido en la zona

"No tienen que matar a nadie y menos a una persona que era tan querida por todos por su gran bondad". Lo manifestaron ayer, en conjunto, varios vecinos de Ariel Gilberto Valencia (40), quienes no podía sobreponerse a un hecho que ellos mismos calificaron de "tremendo".

Uno de sus amigos de toda la vida, con los ojos húmedos, no se cansaba de repetir que "matan a un trabajador, un padre, uno que nunca bajó los brazos y en cambio a los delincuentes los dejan paseando por todos lados".

"Sin ir más lejos –agregó–, acá pasa de todo menos la policía, que nunca controla lo que debería ver y en cambio mira a un costado".

Y es que el brutal asesinato de Ariel los dejó desvalidos y sin respuestas para dar. El domingo a la noche cuando regresaba a su casa, en Gutiérrez, el hombre recibió un disparo en el pecho que le provocó la muerte en forma instantánea.

"Y todo para robarle una moto Appia 110cc color negra en la cual iba a trabajar todos los días. Lo atacaron en el callejón Ruiz de Gutiérrez cerca del barrio Las Bodegas, donde vivió su familia toda la vida", dijo muy conmovido uno de sus amigos.

Luego contó que Ariel tuvo dos parejas y era padre de seis hijos: la mayor de 20 años y la más pequeña de 5.

Pensando en esto es que la indignación de los vecinos se multiplicó. Una mujer que vive al lado de la casa de los padres de la víctima a los sollozos no se cansaba de preguntar: "¿Por que a él, que era tan buena persona? No tenían que haberlo lastimado ni siquiera una uña". Luego se marchó corriendo e ingresó a su vivienda.

El malestar en la zona era general. "Nosotros votamos por un cambio y este no se ve. Por acá la policía nunca viene a pesar de que tiene bien en claro quién es quién en el barrio; sin embargo no hacen nada y dejan que esto avance. Quienes trabajamos decentemente estamos totalmente desprotegidos, como el caso de Ariel. ¿Por qué no hacen una barrida acá ? ¿Tienen miedo de qué?, se preguntaban enojados varios amigos del infortunado hombre.

Otros sostenían que "en esta zona pulula el miedo por todas partes. La gente se esconde y no quiere hablar. Sin embargo parece que alguien vio quién lo mató y esto la policía ya lo conocería".

No se descarta precisamente que una de las razones por las cuales ultimaron a Ariel a quemarropa habría sido porque reconoció a uno de sus atacantes. Esta hipótesis es la que más manejan los investigadores que están a cargo de la fiscal Claudia Ríos Ortiz.

El caso fue caratulado como homicidio criminis causa, o sea que mataron para encubrir otro delito, en este caso el robo.

La víctima además de trabajar de sol a sol solía ir mucho a la iglesia evangélica "y siempre predicaba que hagamos buenas obras porque Dios todo lo ve, ¡y justo a él tuvo que pasarle esto!, concluyó llorando uno de sus vecinos.
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