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lunes 03 de octubre de 2016

Siete efectivos de Prefectura Naval fueron acusados de torturas

Los prefectos fueron apresados entre el jueves y el viernes por el delito de apremios ilegales en el barrio porteño de Barracas.

Siete efectivos de Prefectura Naval Argentina quedaron detenidos luego de que dos jóvenes de 15 y 18 años denunciaran que los habían secuestrado y torturado en la villa Zavaleta, en el barrio porteño de Barracas. Los prefectos fueron apresados entre el jueves y el viernes por el delito de apremios ilegales.

El primero de los detenidos fue arrestado el jueves luego de que las propias víctimas, identificadas como Ezequiel (15) e Iván (18), lo señalaran en sede judicial. Otros dos fueron aprehendidos luego de que la jueza emitiera seis órdenes de captura, y finalmente ayer se entregaron los cuatro restantes. Los siete fueron automáticamente separados de sus cargos mientras se investiga su participación en el hecho.

El episodio ocurrió el sábado 24 de setiembre por la noche, pero comenzó a tomar trascendencia en los últimos días por una denuncia de la revista La Garganta Poderosa que se viralizó en las redes sociales.
De acuerdo con la publicación y con un comunicado del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el hecho ocurrió cuando Ezequiel transitaba la Villa Zavaleta luego de visitar a su abuela y fue interceptado por efectivos de la Policía Federal.

Ambos volvieron a ser interceptados por segunda vez por personal de Prefectura: “Minutos después, llegaron al lugar cinco móviles de la PNA con más de 20 prefectos. Los dos jóvenes fueron esposados y trasladados hacia un destacamento de la Prefectura, ubicado a pocas cuadras. Ezequiel fue llevado al interior de la garita, donde fue golpeado y amenazado. Dentro de uno de los móviles, Iván también fue golpeado”, dice el comunicado.

Luego de ser golpeados, los dos jóvenes fueron trasladados por diez de los prefectos a un descampado frente al Riachuelo, donde “fueron golpeados nuevamente y torturados por segunda vez”. Los agresores amenazaron con tirarlos al agua, los golpearon en repetidas ocasiones con sus bastones y luego los sometieron a simulacros de fusilamiento, disparando sus armas al aire inicialmente y luego amenazándolos con tirarles a ellos. “Primero fue el turno de Ezequiel, a quien un agente le disparó a centímetros de la cabeza. Luego amenazaron a Iván. Mientras dos de los prefectos los amenazaban con sus armas y un cuchillo, el resto de los agentes escuchaba música y festejaba el accionar de sus compañeros”, dice el CELS.

Agrega que luego los adolescentes fueron liberados no sin antes otro simulacro de fusilamiento y uno de los prefectos les dijo mientras le apuntaba: “Corran por sus vidas y no miren para atrás”.
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