policiales policiales
viernes 06 de mayo de 2016

Secuestraron a un fiscal y a su mujer: pagaron 20.000 dólares

Los capturaron al voleo cuando iban en un Audi por Lomas de Zamora. La madre del funcionario pagó el rescate en su casa, donde la banda atacó a un guardia.

Habían dejado a una amiga y estaban ya camino a su casa cuando un auto se les cruzó en el camino y los obligó a frenar de golpe. Al menos tres hombres bajaron corriendo y, a punta de pistola, amenazaron a la pareja. Lo que hasta entonces parecía ser un asalto se convertiría enseguida en un secuestro extorsivo de los tantos que ocurren en el Conurbano. Y no uno más: las víctimas resultaron ser el fiscal general adjunto del departamento Judicial de Lomas de Zamora, Sebastián Scalera (41), y su mujer. Ambos serían liberados unas horas más tarde tras el pago de un rescate de 20 mil dólares, según dijeron ayer a Clarín altas fuentes de la investigación.

A la altura la calle Isla Soledad –entre Sirito y Pico Truncado, en la localidad de Parque Barón, partido de Lomás de Zamora– un Fiat Siena de color rojo se le adelantó a toda velocidad al Audi A1 que conducía el fiscal general y lo forzó a detenerse de forma intempestiva. Tres de los cinco asaltantes que integraban la banda salieron del coche a los gritos y encañonaron a la pareja, que no tuvo ninguna posibilidad de reaccionar. Tanto Scalera como su mujer, Andrea, sufrieron algunos golpes además de las amenazas con armas. A los empujones, los separaron: ella fue forzada a salir del Audi para meterse en el Siena.

El fiscal quedó solo con dos de los asaltantes, en la parte trasera de su propio coche. La odisea apenas estaba comenzando. Los secuestradores estuvieron dando vueltas un largo tiempo por distintas zonas con ambas víctimas separadas en los dos coches. El "paseo" se extendería por más de una hora, el tiempo necesario para que los captores obligaran al fiscal Scalera a comunicarse con su madre para avisarle que necesitaba "pasar a buscar dinero". Si bien no le dio detalles, la mujer se dio cuenta de que algo andaba mal.

Los secuestradores se dirigieron entonces con los dos autos hacia la casa de la mamá del fiscal (ubicada en Colón al 200, una zona residencial de Temperley). Cuando llegaron a la puerta de la propiedad, los captores casi se dejan ganar por los nervios. "¡Dame primero a mi hijo!", habría pedido la mujer antes de entregarles la plata, al darse cuenta de lo que ocurría. Según dijeron ayer voceros de la investigación, eran 20 mil dólares los que tenía listos para el pago.

Scalera aprovechó ese momento, se tiró del coche y logró zafar de los secuestradores. La banda ya había decidido liberarlo y, una vez con el dinero en la mano, no hizo ningún movimiento como para intentar capturarlo otra vez.

Sin embargo, Andrea siguió secuestrada en el otro vehículo un rato más. El coche en el que la llevaban estaba a unos metros del lugar donde su pareja había logrado huir. La escena sumó más tensión: el guardia de seguridad de una garita ubicada en la cuadra notó lo que ocurría y trató de intervenir.

Los captores no dudaron. Bajaron de uno de los autos y lo atacaron a golpes y patadas. También le tiraron una puñalada, pero apenas lograron hacerle un corte leve en una mano.

La pareja del fiscal sería liberada unos minutos más tarde –a dos cuadras de la casa de la madre– y los secuestradores escaparon en el Siena.
Fuente: Noticias Argentinas

Dejanos tu comentario

Más Leídas