Se desató la polémica tras la prisión domiciliaria de Kumiko

El Ministerio Público Fiscal aceptó que la monja japonesa cumpla arresto en una casa hasta el juicio y causó revuelo.

Finalmente la monja japonesa Kosaka Kumiko, acusada de ser partícipe primaria y también autora de los abusos sexuales a niños sordomudos del instituto Antonio Próvolo en Luján, accedió a la prisión domiciliaria, con lo que se desató una áspera polémica con los abogados de las víctimas por tal decisión.
Concretamente los querellantes de la ONG Xumek acusaron al Ministerio Público Fiscal y al fiscal adjunto Gonzalo Nazar de habilitar la medida a favor de la religiosa a pesar de que ella "no cumplió con los requisitos que se exigen para tal fin".

Desde el Ministerio Público Fiscal aclararon oficialmente que la monja tendrá pulsera electrónica y una guardia penitenciaria en el domicilio donde quedará alojada.

Pero estas medidas de seguridad fueron indiferentes a los abogados querellantes de Xumek, quienes cuestionaron que el problema es que no se exigió a la monja el cumplimiento de los requisitos que la Justicia mendocina pide a cualquier mortal para obtener ese beneficio.

Sergio Salinas, abogado por Xumek de parte de las víctimas del Próvolo, indignado dijo a Diario UNO: "Mi conclusión es que ha habido aquí una presión grandísima porque se ha hecho una excepción inédita. Es la primera persona en Mendoza que tiene una prisión domiciliaria sin cumplir los requisitos".

Salinas apuntó al fiscal adjunto de la Procuración Gonzalo Nazar, jefe inmediato superior del fiscal que investiga la causa, Gustavo Stroppiana.

Reveló que fue Nazar el que le ordenó a Stroppiana que la domiciliaria de Kumiko se hiciera efectiva.

"La resolución del fiscal Stroppiana dice que si bien la Primera Cámara del Crimen le dio la prisión domiciliaria a Kumiko bajo las condiciones que la fiscalía creyera que hacían falta, tras determinados informes para acceder al beneficio, que resultaron negativos, el fiscal expresó que por orden de su superior, Gonzalo Nazar, se otorgaba igualmente la domiciliaria".

La Justicia dice...
Desde el Ministerio Público Fiscal admitieron que efectivamente el fiscal adjunto Nazar impartió la orden a Stroppiana de otorgar el arresto a domicilio mientras avanza el proceso judicial y matizaron las críticas de la querella relativizando la polémica por el requisito.

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El fiscal Stroppiana.
El fiscal Stroppiana.

Explicaron que aunque la Primera Cámara del Crimen le dio la facultad a la fiscalía para que fijara las condiciones, "estos requisitos no están escritos ni detallados en el Código Procesal Penal sino que son de uso y costumbre", señalaron.

Lo que habitualmente se exige son tres requisitos: la encuesta ambiental acerca del lugar donde va a residir la persona privada de la libertad, el informe psiquiátrico de quien esté legalmente a cargo del acusado y un informe similar del imputado para determinar si efectivamente se van a atener a las condiciones que exige ese régimen especial.

Y es acá donde está el nudo central de toda la polémica por la situación de Kosaka Kumiko.

Es que el informe psiquiátrico de Kumiko ya resultó desfavorable para acceder a la domiciliaria.
Los especialistas indicaron que la personalidad de la monja hace dudar de que cumpla con ese régimen de confianza.

Y además, los peritajes psiquiátricos de las dos personas que fueron ofrecidas como cuidadoras también resultaron negativos.

La defensa, patrocinada por el penalista Carlos Varela Álvarez, ofreció primero a una de ellas y como el informe fue desfavorable, ofreció luego a la segunda, que también fue rechazada por las mismas razones.

El abogado Salinas aseguró que "las rechazaron porque las dos eran monjas y se concluyó tras entrevistarlas que ponían por encima las órdenes que le dieran sus superiores de la Iglesia Católica sobre las que les impusiera la Justicia. En esas condiciones no pueden ser cuidadoras de Kumiko".

La defensa presentó una tercera cuidadora, que fue aceptada temporalmente, sujeta a lo que resulte del peritaje psiquiátrico al que aún no se ha sometido.

¿Qué cambió para que esta vez el Ministerio Público accediera? Que ya había un domicilio aprobado para Kumiko y el trámite se estaba extendiendo demasiado.

Porque la defensa había presentado una primera locación para ubicar a la monja que tampoco había pasado la encuesta ambiental.

Entonces ofreció una segunda opción que sí fue aprobada pero le faltaba la cuidadora. Todo estas idas y venidas se extendieron por un mes.

Finalmente el Ministerio Público Fiscal priorizó que había una orden de la Primera Cámara del Crimen ordenando la domiciliaria a favor de Kumiko, la que debía cumplir, y decidió otorgarla, reforzando las medidas de seguridad que había habilitado para la modalidad.

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Kumiko.
Kumiko.

Por esa razón se ordenó la pulsera electrónica y una guardia penitenciaria que estará las 24 horas en el domicilio.

Desde la fiscalía trataron de desdramatizar el revuelo que se desató.

Recordaron que el fiscal Stroppiana se opuso a la prisión a domicilio y que fue la cámara la que se la otorgó.

Y resaltaron que aquella resolución igual fue una victoria para el fiscal y para los querellantes porque la prisión preventiva contra Kumiko quedó en pie, lo que jurídicamente quiere decir que hay elementos de sospecha suficientes para creer que la monja es responsable de los abusos, lo que se develará en el juicio.

Captura y detención
El 4 de mayo último, Kosaka Kumiko quedó presa en la ciudad de La Plata, luego de que pesara sobre ella un pedido de captura.

Revelaciones
Las víctimas, alumnos sordomudos, denunciaron que Kumiko sabía y participaba de los abusos sexuales y que manoseaba a las niñas cuando se duchaban en el baño.

Acusación
El 12 de mayo Kumiko fue acusada e interrogada. Negó los hechos. Dijo que eran "fantasías" de las víctimas. Luego le dictaron la prisión preventiva, que la Primera Cámara convirtió en domiciliaria.
Fuente:

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