policiales - San Martín San Martín
martes 30 de agosto de 2016

Se agrava la situación de los sospechosos de hacer perder el bebé a una embarazada

Lo decidió la fiscal de San Martín Mónica Fernández Poblet para Mateo Sosa y el Piojo, quienes atacaron a patadas a Zulema Vargas (25).

Se agravó la imputación a los dos detenidos que asaltaron y patearon a Zulema Vargas (25) hasta hacerle perder su embarazo de siete meses, en un hecho ocurrido el jueves pasado en su vivienda de Chapanay, San Martín.

Los dos detenidos, Mateo Sosa y otro joven apodado el Piojo, fueron acusados por la fiscal de Instrucción de San Martín Mónica Fernández Poblet de los delitos de "robo agravado por lesiones graves provocadas a la víctima, en concurso con robo agravado por ser en despoblado, por uso de arma no habida en concurso con aborto preterintencional".

Además la fiscal ha ordenado otras pericias. La más importante, entre otras es, sin duda, saber hasta qué punto lo sucedido afectó psíquicamente a la joven. Si los forenses determinan que está muy afectada, como es lógico suponer, se agravará aún más la imputación a los dos acusados. Después de declarar, la fiscal los enviará al penal, ya que los delitos que les endilgó no son excarcelables.

Le dieron el alta
Zulema Vargas, la joven quien a raíz de los golpes que le dieron dos asaltantes perdió su embarazo de 7 meses, fue dada de alta el domingo del hospital Perrupato, de San Martín.

Así lo confirmó a Diario UNO personal de ginecología, donde había ingresado en muy mal estado el jueves en horas de la tarde, después del cruento ataque perpetrado mientras estaba en su casa. Los delincuentes, quienes están detenidos, no sólo le dieron a ella una brutal paliza sino también hicieron otro tanto con su hermanito Juan, de 5 años, quien en ese momento estaba en la casa acompañándola. A la vivienda de calle Las Moras s/n de Chapanay entraron los sujetos armados, quienes sin piedad alguna golpearon a la mujer en el vientre sin importarles que estaba gestando a su primer hijo. Luego también le pegaron en la espalda, las piernas y en otras partes del cuerpo cuando estaba indefensa y tirada en el piso. Juancito pidió a gritos que no la tocaran. Y esto fue peor. Se dieron vuelta adonde él estaba y empezaron a darle puntapiés.

La dejaron tirada en el suelo
Luego huyeron llevándose 8 litros de nafta de la moto de Zulema y su celular, y los dejaron encerrados con cadena y candado. Ella quedó tirada en el piso y desde allí pedía ayuda a los gritos y sollozos. Nadie la escuchaba porque su familia estaba trabajando la tierra y la casa más próxima está a unos 500 metros aproximadamente.

La joven y su hermanito quedaron librados a su suerte hasta que afortunadamente una hora y media después pasó por el lugar un ciclista, quien al escuchar los pedidos de socorro corrió hasta la casa.

Como él no podía abrir la puerta la tranquilizaba a través de la ventana. Al mismo tiempo llamaba desesperado al 911 para que vinieran con una ambulancia a asistirla de urgencia. Zulema fue llevada al hospital Perrupato, donde los ginecólogos constataron que el bebé ya había fallecido y debieron practicarle una cesárea de urgencia, según explicó una de las médicas que la asistieron.
Fuente:

Más Leídas