Otro detenido del caso Próvolo se niega a una prueba clave

Armando Gómez, al igual que los curas Corradi y Corbacho, no aceptó la extracción de sangre para un cotejo de ADN. El lunes definen si a la monja Kosaka le dan domiciliaria.

La causa de los abusos sexuales a chicos hipoacúsicos del instituto Próvolo cerró una semana agitada que dejó varios puntos destacados en el expediente. Ayer otro de los detenidos fue notificado de las nuevas imputaciones, y al igual que los curas acusados se negó a una prueba clave.

Esta vez fue el turno de Armando Gómez (46), ex empleado de la institución de Luján que actualmente se encuentra en prisión por los vejámenes sufridos por los alumnos durante varios años. Ante el fiscal Gustavo Stroppiana este sospechoso escuchó las imputaciones que ahora hay en su contra, ya que con nuevas declaraciones de víctimas y otras que ampliaron su testimonio, para los sindicados aumentaron los hechos que los ponen en una situación complicada. Entre los cinco hombres detenidos juntan hasta el momento 41 episodios de violencia sexual.

Cumplida esta formalidad, el abogado de Gómez remarcó que su defendido no está dispuesto a someterse a la extracción de sangre para un futuro cotejo de ADN entre los sospechosos y restos de semen detectados en la ropa interior de una alumna.

Gómez se mantuvo en la postura de los sacerdotes Horacio Corbacho (56) y Nicola Corradi (82), quienes lunes y martes respectivamente se opusieron a esta medida. La concreción o no del peritaje la definirá la jueza de garantías Patricia Alonso, el próximo 7 de agosto.

El único que aceptó esta prueba hasta el momento es el monaguillo Jorge Bordón (50), que el pasado miércoles dio su consentimiento. Queda aún sin resolución el caso del otro apresado, José Luis Ojeda (50), cuya audiencia fue suspendida esta semana ya que su abogado planteó que los intérpretes –el hombre es sordomudo– son parciales.

Esta oposición de Ojeda también deberá tener una respuesta en la Justicia de garantías.

Domiciliaria o no para Kosaka

El lunes una nueva audiencia tendrá como protagonista a la monja japonesa Kumiko Kosaka (42), también ante la jueza Alonso.

La magistrada contestará el pedido del abogado de la religiosa sobre la posibilidad de gozar de una prisión domiciliaria.

Esta mujer ya está con prisión preventiva en el complejo de Agua de las Avispas e insiste en salir de la cárcel. Ayer trascendió que las pericias psiquiátricas no la ayudarían para conseguir su propósito.

Al parecer, los peritos oficiales no le darían el visto bueno para este tipo de detención, por rasgos de su personalidad y porque tiene conflictos de índole sexual; su abogado entiende todo lo contrario.

La religiosa oriental fue la sexta imputada que presentó la causa. El séptimo es un jardinero del Próvolo, acusado de abuso simple y en libertad por el delito del que está sospechado.
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