policiales - Luján de Cuyo Luján de Cuyo
sábado 17 de septiembre de 2016

Nuevos peritajes para esclarecer si un joven se suicidó o fue asesinado

El abogado de los padres de Andrés García Campoy pidió se analicen salpicaduras de sangre en el auto para establecer la ubicación del fallecido al momento del tiro.

El caso del joven estudiante Andrés García Campoy (20) ha dado muchas marchas y contramarchas a más de dos años de su muerte, ya que todavía la Justicia federal no determinó si se trató de un caso de suicidio o si fue asesinado por dos gendarmes durante un control en la zona de la Destilería de Luján, en el 2014.

El fiscal de la causa, Fernando Alcaraz, confirmó ayer a UNO que el abogado querellante que representa a la familia de Andrés, Ramiro Villalba, pidió un nuevo peritaje que consiste en el estudio de las salpicaduras de sangre halladas dentro del auto del joven estudiante que van a dar la posición del cuerpo al momento del disparo.

Este estudio estará a cargo de una perito especialista en el tema y se hará la semana entrante.
También debería hacerse en el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de la Nación para llegar a conclusiones categóricas al respecto. La licenciada Nilda Martínez, perito de parte, cuestionó la investigación "por no haber sido bien realizada", dijo el abogado Villalba a este medio.

Imputados

El caso fue caratulado como homicidio agravado por la participación de personal de una fuerza de seguridad –Gendarmería Nacional– y tuvo a dos gendarmes imputados: Corazón de León Velázquez (21) y Maximiliano Alfonso (24), a quienes el juez Bento les dictó la falta de mérito.

Esto significa que no hay suficientes elementos de prueba para procesarlos pero tampoco para dejarlos desvinculados completamente de la causa, que no ha sido cerrada según adelantó en junio pasado el fiscal Alcaraz.

Sigue la incógnita

El abogado que representa a la familia García Campoy dijo a este medio: "La incertidumbre a la que se somete a la madre y a los propios gendarmes es lo peor que puede pasar. Esta incertidumbre puede resolverse de una sola manera: haciendo un juicio oral y público". Y agregó: "Nosotros insistiremos en esta idea en todas las instancias que la ley prevé".

Villalba fue más allá y remarcó: "El juez –a quien en su momento recusó– sólo hizo lugar al 10% del total de las medidas que tanto el fiscal Alcaraz como yo ofrecimos oportunamente. Y esto es un tanto extraño, con el fiscal coincidimos mucho porque estas medidas son serias y podrían ser esclarecedoras. No puede ser que han pasado dos años y el juez no se expide ni por una cosa ni por la otra". Hay un dato que no es menor: el Cuerpo Médico Forense hizo un perfil psicológico posmórtem y este no marcaba que Andrés tuviera tendencias suicidas.

El fatídico día

El desgraciado hecho sucedió en horas de la tarde del 13 de junio del 2014, en la ruta 7, en la zona de la Destilería de Luján de Cuyo. Eran aproximadamente las 15.30 cuando en el control de Gendarmería se detuvo un Peugeot 504 al mando de García Campoy.

La ruta estaba complicada porque se había liberado el túnel Cristo Redentor y había mucho movimiento, especialmente de camiones. En ese momento les tocaba subir a los que estaban en el playón y los gendarmes les abrían el paso.

También circulaban vehículos de menor porte, entre ellos el Peugeot al mando del joven.

Según se conoció en esa oportunidad, el pandemónium se desató poco después.

Las primeras informaciones dieron cuenta de que García Campoy habría disparado su carabina 22, muy antigua (era de su abuelo), que llevaba aparentemente para vender no se sabe muy bien a quién.

También se conoció que posiblemente habría tenido un entredicho con los gendarmes –los habría insultado– y eso derivó en la tragedia.

Lo primero que se dijo en ese entonces fue que el chico se había suicidado.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas