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sábado 09 de julio de 2016

La fatal pelea familiar en el Sur fue por tierras y animales

La familia contó detalles de la relación familiar y el desenlace.

Dolor, tristeza, pero sobre todo indignación se vivió el jueves por la tarde en las afueras de la sala donde velaron a Diego Olivera (24), el joven que fue ultimado por su tío Daniel en una finca de Colonia Elena. La familia contó detalles de la relación familiar y el desenlace.

El papá de Diego, Gregorio (hermano de Daniel), no ocultó su tristeza y en diálogo con UNO señaló que "mi hermano es un asesino que mató a su ahijado".

Es que la disputa familiar comenzó hace un tiempo cuando, según Gregorio, "ese delincuente empezó a robarle ganado a mi padre que vivía en la casa donde mataron a Diego".

El abuelo falleció hace dos semanas y a partir de ese momento la mamá de Diego, Norma Sandoval (46), se dedicaba a cuidar la vivienda que Daniel Olivera quería vender.

El miércoles por la tarde, Daniel fue con su esposa y sus tres hijos a "reclamar sus pertenencias", según relató Gregorio, y agregó que "se bajó de un auto y con un cuchillo empezó a decir que los iba a matar a todos si no le daban lo que le pertenecía".

Norma le contestó que se llevara lo que necesite. En ese momento, se bajó del auto el hijo mayor de Daniel y fue a buscar un caballo.

En este escenario de nerviosismo general arribó a la vivienda Diego Olivera y cuando enfrentó a su tío recibió una puñalada en el pecho que lo dejó moribundo en el suelo, relató Norma.

A todo esto, Silvana Alegre, esposa del atacante, también bajó del vehículo y frente a sus dos hijos menores tomó un rifle y disparó al aire al menos cinco veces.

La situación estaba totalmente descontrolada y se agravó cuando arribó Mario Olivera (25), otro hermano de Diego, quien también fue atacado a cuchillazos por su tío, que le aplicó varios puntazos en el abdomen.
En esta situación Norma intentó defender a sus hijos y recibió un cuchillazo en el costado izquierdo de la panza.

Los agresores se subieron al auto, abandonaron el caballo y se fueron del lugar. Luego se entregaron en la sede de la Policía Rural reconociendo el hecho. El tío desde ese día está detenido.

Diego fue trasladado hasta el centro de salud donde se constató su deceso. Luego Mario y su mamá fueron derivados al hospital Schestakow.

Mario fue operado y se recupera en una sala común, en cambio a Norma le dieron el alta y el jueves pudo ir al velorio de su hijo.

"Que se pudra en la cárcel", dijo Gregorio, mientras abrazaba a su esposa y a otra de sus hijas que desconsoladamente recordaban a Diego. "Él era un chico muy trabajador y querido por todos" y que "se encargó de cuidar al abuelo durante sus últimos días".

En este contexto, Gregorio recordó que "mi hermano le robó muchos animales a mi papá y quería vender la casa, y como nosotros nos opusimos atacó a mi hijo y lo mató".

El desconsuelo era generalizado. Vecinos, amigos y familiares se congregaron en la pequeña sala velatoria ubicada frente a la plaza central de la La Llave Nueva. Allí despidieron a la víctima, que gozaba del mejor de los conceptos entre los presentes en el velorio.

"Me mataron a mi hermano y ahora quiero que se pudra en la cárcel porque además de ladrón, mi tío es un asesino", añadió una de las hermanas de la víctima fatal.
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