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martes 22 de marzo de 2016

La empresa constructora acusada de estafa que sigue captando clientes

La Justicia continúa investigando el caso de Napsa Construcciones, que ya tiene imputados a sus dueños Daniel Motos (37) y Eduardo Muñoz (63).

"Se abusan de la gente. Se ríen sin motivo. No les interesa absolutamente nada". Así definió una ex empleada a Sergio Daniel Motos (37) y Eduardo Celestino Muñoz Ahumada (63), los socios de una empresa constructora que fueron detenidos e imputados por reiteradas estafas.

Hasta hace tres semanas, Alejandra cumplía un papel importante dentro de Napsa Construcciones. Era la secretaria de los propietarios de la empresa y casi siempre era el nexo de comunicación con los clientes.

La organización se dedica a construir casas prefabricadas, pero en noviembre del año pasado sus propietarios fueron detenidos –ver aparte- en una causa por estafas. Sin embargo, tras su liberación luego de pagar una fianza, Motos y Ahumada continuaron captando clientes que, hasta ahora, no tienen la llave de sus casas.

"Desde diciembre hasta hoy firmaron cuatro contratos más. Ninguno de de ellos se terminó de construir", relató Alejandra, pese a que los constructores prometen entregar la vivienda dentro de 45 días hábiles.

"Cuando los detuvieron empezaron a saltar los problemas. Los clientes me llamaban a mí y yo daba la cara cuando los dueños mentían. Motos y Ahumada me decían que les dijera que estaban ocupados o que estaban de viaje, para no atenderlos", narró la ex empleada.

Alejandra detalló que la plata que les ingresaba a los socios, en vez de utilizarla para construir las viviendas y cumplir con los contratos, lo hacían para pagar abogados que los defendiera en la causa penal. "Quedaron todas las casas a la mitad", agregó.

La situación laboral de Alejandra explotó hace tres semanas, aunque la tensión venía de tiempo atrás. "Ya venía discutiendo porque no me pagaban. Un día discutí con Muñoz porque se desubicó conmigo –en referencia a una propuesta indecente- y dejé de hablarle. Cuando los detuvieron, Motos me dijo que se iba a abrir y solamente iba a trabajar con él", recordó la testigo.

Lo concreto es que el pago de lo adeudado nunca se efectivizó y la mujer amenazó con contar a la Justicia todo lo que sabía –algo que se espera que ocurra en los próximos días ante la fiscal Gabriela Chaves-. Finalmente, tras siete meses, la relación laboral terminó cuando los presuntos estafadores echaron a la mujer acusándola de hacer abandono de trabajo y haber robado una agenda telefónica.

Otra de las deudas que contrajeron los sindicados es con un maestro mayor de obras, que realizó los planos de varias viviendas pero sólo le abonaron el 40 por ciento de lo convenido, según relató.

El relato de una víctima

Una de las personas estafadas, que pidió resguardar su identidad, relató el calvario que hasta el día de hoy vive luego de acordar con Napsa Construcciones. El testigo afirmó que en octubre firmó el contrato en presencia de escribano público, donde entregó una camioneta como parte de pago y en 45 días hábiles debían entregarle la vivienda.

"Las primeras 2 o 3 semanas venían todos los días. Después empezaron a fallar y a tener complicaciones. Cuando los voy a buscar estaban detenidos", manifestó la víctima.

Pese a la falta de cumplimiento del contrato, logró que uno de los dueños le firme una extensión hasta el 15 de marzo, forzándolo a esto luego de plantar una inhibición en la transferencia de la camioneta que había entregado. "Pasó lo mismo, vinieron dos días y nunca más. Ayer –por el lunes- mandaron a un electricista pero no tenía ni siquiera los cables para hacer la instalación", detalló.

Además de las demoras, el hombre manifestó que la casa está siendo realizada "a los ponchazos" y que la construcción tiene varios puntos de deficiencia.

La investigación

El 19 de noviembre pasado, Daniel Motos y Eduardo Muñoz fueron detenidos por las autoridades y la fiscal Gabriela Chaves los imputó por el delito de estafa. Como se trata de un delito excarcelable, pagaron una cuantiosa fianza y recuperaron su libertad, bajo ciertas condiciones judiciales.

La Justicia tiene tres expedientes desde que se inició la investigación en el año 2012 hasta el momento, aunque se espera contactar con más víctimas que aporten su versión a la causa.

Si bien actualmente el local de Napsa Construcciones se encuentra ubicado en calle Ballofet al 198 de Las Heras, los hombres tuvieron otros locales bajo distintos nombres empresariales en Godoy Cruz y Guaymallén, según sostiene los pesquisas.

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Foto: Facebook
Foto: Facebook

El modus operandi que detectaron los sabuesos judiciales es la oferta de viviendas prefabricadas a un muy bajo precio –casi la mitad del valor promedio en el mercado-, con confortables métodos de financiación. Sin embargo, pocas de ellas se entregaron construidas bajo todo tipo de excusas.

Desde noviembre hasta la fecha, los abogados defensores de los acusados no han realizado ninguna presentación judicial y las autoridades creen que están pactando con las víctimas para lograr una solución de conflicto –de esta forma se extingue el delito y no corren riesgo de ir a la cárcel-.

Sin embargo, personal de las divisiones Delitos Económicos y Delitos Tecnológicos de la Policía están realizando peritajes sobre las computadoras que fueron incautadas en los allanamientos. Además, se espera que en los próximos días se sumen importantes testimonios que complican a los acusados.

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