policiales - General Alvear General Alvear
viernes 19 de agosto de 2016

Hubo una persecución policial de película desde San Rafael hasta Alvear de dos "conocidos"

Los protagonistas fueron dos personajes conocidos en Alvear, Chatrán Domínguez y su compañero Miranda, apodado el Checho.

Un procedimiento de película se produjo en la noche del miércoles, que incluyó una persecución por las rutas del Sur de Mendoza, ataques y amenazas a policías. De remate, un episodio dentro de la Comisaría 14 de General Alvear, en donde uno de los detenidos tomó un cúter y se lo llevó a la garganta amenazando con matarse si no hablaba con el juez.

Los protagonistas fueron dos personajes conocidos en Alvear, Chatrán Domínguez y su compañero Miranda, apodado el Checho, según confirmó Antonio Cáceres, jefe de la policial departamental.

La persecución comenzó en las inmediaciones de Villa Atuel, en San Rafael, cuando personal de Lucha contra el Narcotráfico se lanzó tras un Fiat Punto que los evadió y escapó por la Ruta Nacional 143.

Mientras ambos vehículos corrían por las rutas de la zona, en Alvear se montó un operativo para cerrarles el paso. Al encontrarse con el bloqueo, el Fiat aceleró y se abalanzó sobre el personal policial. "Se corrieron porque los iba a atropellar, después salieron a perseguirlos", dijo el comisario Cáceres.

La persecución culminó en las inmediaciones de Alem y Uspallata con el auto estrellándose contra un árbol.

"Cuando el personal policial intentó detenerlos se produce un forcejeo, dañan la movilidad y tienen que ser reducidos", comentó Cáceres, quien confirmó que "es gente conocida en el lugar, uno es Domínguez y el otro Miranda". Hasta el propio intendente de Alvear, Walther Marcolini, se refirió a ellos y pidió celeridad en sus causas.

Cuando parecía que todo había terminado y ambas personas estaban tras las rejas, la historia tendría un capítulo más.

Al ser examinado por un médico, Chatrán Domínguez aprovechó que le retiraron las esposas y se las ingenió para tomar un cúter, se lo incrustó en el brazo derecho y después se lo colocó en la garganta. La exigencia era hablar con el comisario, el juez o se iba a matar porque no tenía intenciones de ir a la cárcel. "Desde que se bajó del auto y hubo que reducirlo se notó que estaba alterado, muy sacado", confió una fuente.

Según los dichos del jefe policial, "cuando se presentó el juez (Ignacio Olmedo) depuso su actitud, pero tuvimos que trasladarlo al hospital porque se cortó el brazo derecho y emanaba mucha sangre".

Domínguez fue asistido en el hospital Enfermeros Argentinos y después lo derivaron al hospital Schestakow, en San Rafael, para que fuera atendido por un especialista porque se cortó un tendón.
Fuente:

Más Leídas