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domingo 19 de junio de 2016

Homicidios en Mendoza: este año hubo 10 menos que en 2015

Hasta ayer se registraron 64 crímenes, una cifra sensiblemente menor a los 74 registrados en el mismo período de 2015. El 14% fue en ocasión de robo. Entre las causas, desde el Gobierno local apuntan al secuestro de 500 armas y a la sanción al policía que pierda su 9mm

Los analistas de la seguridad sostienen que todo homicidio esconde en sí no sólo un mensaje criminalístico sino también social. Los homicidas hablan, a través de sus crímenes, no sólo de la violencia de la que son capaces, sino también de la impunidad con la que se mueven. El asesinato es sin dudas, el delito que más golpea a una sociedad.

En este 2016 seguramente los mendocinos no podrán olvidar el crimen de Cristian Verdugo (36), asesinado por los asaltantes que lo sorprendieron cenando en su casa de Vistalba, en Luján; tampoco de Elsa Torfe (63), masacrada en su pequeño negocio de Tupungato; ni de la pequeña Melani Trinidad Rodríguez, de apenas 8 años, de quien sólo se encontró parte de su cuerpo, ya que los asesinos, después de violarla y matarla, decidieron quemarla cerca de su casa, en Maipú.

Esos crímenes y el de otros tantos mendocinos sumaron hasta ayer 64 homicidios en la provincia. Una cifra altísima para aquellos que sufrieron alguna de estas tragedias en su familia, pero sensiblemente menor si se la compara con los registros del 2015, cuando para esta fecha ya se acumulaban 74 asesinatos.

Las estadísticas oficiales muestran que de enero a mayo en la provincia se produjeron 56 homicidios –los 8 restantes ocurrieron en lo que va de junio– de los cuales, según el análisis del observatorio del Ministerio de Seguridad, el 30% se debió al consabido ajuste de cuentas entre personas que mantenían algún conflicto entre ellas.

En las causas que más resaltan entre los crímenes aparecen también la riña con el 14%, puesto que comparte con los homicidios en ocasión de robo, que son los que reflejan la inseguridad en su mayor expresión.

También aparece que el femicidio se convirtió en el 9% de los asesinatos registrados este año.
A la hora de encontrar la explicación de esta sensible disminución de los crímenes pueden surgir varias causas.

"Nosotros creemos en cambios que se van a mostrar a largo plazo, sin embargo puede que la baja en los homicidios responda a que haya menos armas en la calle. Con requisas diarias desde que comenzamos hemos secuestrado unas 500 armas que estaban dando vueltas en la vía pública. Sin esas armas deberían bajar los delitos violentos, como es el asesinato", ensaya el ministro de Seguridad, Gianni Venier.

"Más fácil que comprar droga"
En un informe que publicaba Diario UNO en el 2014, una fuente policial anónima reconocía: "En Mendoza conseguir un arma es más fácil que comprar droga, y aseguraba que en el mercado local alquilar un arma por un fin de semana podía costar entre $200 y $500". Lo que ese uniformado decía entre líneas era que varios de sus colegas apelaban a ese alquiler de su pistola 9 milímetros y que simplemente decían que la habían perdido o la denunciaban como robada.

Sin asumirlo abiertamente como una forma de colaboración de algunos policías con la delincuencia, este año el Ministerio de Seguridad propuso modificar la Ley 6.722 que regula el accionar policial, y allí se dejó sentado que aquel uniformado que perdiera su arma o no pudiera justificar que le fue robada, podría recibir una sanción que va de los 20 días a la cesantía o exoneración, dependiendo de la gravedad del caso.

"Aumentamos la sanción porque sospechamos que esa era una posible fuga de armas a la delincuencia. También se modificó esa costumbre de que el policía que se enfermaba se quedaba con el arma en su casa. Ahora si tiene licencia por más de 15 días, debe dejarla en su lugar de trabajo y cuando se reintegre, la recobrará", apunta Venier.

A eso se sumará que quien no pueda justificar la desaparición de su arma reglamentaria verá descontado de su sueldo un monto que ronda entre los $9.000 y los $16.000 que cuesta una pistola 9 milímetros, como la que usa la policía, en el mercado local.
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