policiales - Julieta Silva Julieta Silva
domingo 17 de septiembre de 2017

El antes y el después de la vida de la mujer que mató a su novio

Se trata de la mendocina de 29 años, separada y madre de dos hijos, que arrolló con su auto a Genaro Fortunato, su pareja desde hacía meses. Está presa por homicidio agravado por alevosía.

Dos fotos. Dos registros. La primera: ¡espléndida! Una selfie sacada en contrapicada donde se le ve una sonrisa perspicaz de labios pronunciados, una cabellera larga con ondas bien peinadas, lentes de sol a la moda, grandes y llamativos, y un hombro despejado con el tatuaje de una araña a la vista. En la otra foto, la misma persona cuya actitud a varias podría poner celosas, aparece con los rasgos del rostro desfigurados por el llanto; con una cola de caballo, peinada como al pasar, vistiendo una campera fucsia prendida hasta el cuello, con las manos esposadas y escoltada por policías.

Dos imágenes de la misma persona. El antes y el después de una Julieta, también protagonista de una relación de amor que terminó en una tragedia que ella misma desencadenó. Es el antes y el después de la madrugada del sábado 9 de setiembre, en la que ella discutió a la salida de un bar con Genaro Fortunato, quien era su novio desde hacía unos meses. El antes y el después de que él cayera al piso al intentar frenar el Fiat Idea con el que ella minutos después lo arrolló, tras haber hecho una U y regresar después de hacer 150 metros .

Dos imágenes de Julieta Silva que se reprodujeron infinidad de veces durante los últimos días en los principales portales y diarios del país. Las dos caras de una misma moneda. El lado A y el lado B de un noviazgo candidato a una portada de revista de farándula de San Rafael –en el caso de que existiera–, protagonizada por un destacado jugador de rugby de 25 años y la dueña de un local de ropa y jugadora de hockey, recientemente separada, que terminó siendo noticia en la sección policiales.
El hecho que conmocionó a la comunidad sanrafaelina y cuyas circunstancias están investigándose hizo que proliferaran las versiones locales –trascendieron fronteras y llegaron a los medios nacionales– acerca del perfil de esta mujer que hoy está presa en el penal departamental, así como las opiniones y lecturas con respecto a lo que pasó y al tipo de relación que mantenía con Fortunato, reconocido por su trayectoria deportiva, por ser una de las figuras del Belgrano Club.


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Opiniones, entre los miles de mensajes que se reprodujeron en las redes sociales con pésames hacia la familia del joven, con debates acerca de si se trata o no de un caso de violencia de género (ver aparte) pero, sobre todo, con acusaciones de distinto calibre hacia Silva, que hoy arriesga prisión perpetua por la causa calificada por la fiscal Andrea Rossi como "homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía".

Detrás de la foto que representa a ese antes hay una mujer de 29 años, mamá de dos hijos (de 5 y 10 años) y separada desde hace aproximadamente 9 meses de Pablo, hermano del dueño de una reconocida cadena de librerías (Tío Fénix). Los rumores acerca de cómo fue esta relación que mantuvieron casi por una década y que le habría dado a ella un mejor pasar, como muchos dijeron, fueron de variado contenido y se trasladaron a las calles, alentados por la situación en la que se encuentra hoy Julieta. Desde celos hasta una supuesta infidelidad fueron chismes del boca en boca.
Sin embargo, entre ellos se llevarían bien, y de eso dieron cuenta los familiares más directos de ella, que viven en Santa Cruz, adonde se mudaron hace cinco años. De hecho, el lunes anterior al episodio a la salida del bar La Mona, en el distrito Las Paredes, Julieta recibió en su casa a su ex marido y aprovechó que estaba él y que los chicos veían una película para llamar por teléfono a su hermana Florencia (27), que cumplía años.

"Me llamó como a las 22 para saludarme. Después, le pasó el teléfono a Pablo. Hasta habló con uno de mis hermanos y se hicieron chistes. Tienen una buena relación, sobre todo porque buscaron que la separación sea saludable para los chicos. Nuestra familia no sólo no ha tenido problemas con la de él sino que mis hermanos y yo les tenemos mucho cariño", comentó la destinataria del llamado, uno de los cuatro hermanos que tiene Julieta, radicados ahora en aquella provincia del Sur de Argentina, en donde también viven sus padres.

Cuando todos decidieron mudarse, ella prefirió quedarse en San Rafael, porque ya tenía allí a su familia –en ese entonces conformada por su ex marido y su primer hijo– y su trabajo fijo, ya que desde los 17 años se dedicó a vender ropa. A la par, siempre hizo deportes, lo que la había llevado a formar parte de las mamis hockey del Club Banco Mendoza.

Desde hacía unos años también atendía su propio local de indumentaria, llamado Verde Limón, ubicado en la calle Quiroga 1191. Allí habría estado conversando con una amiga de lo laboral y tomando mates con Genaro, su nueva pareja, días antes de matarlo con su auto.


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Genaro Fortunato tenía 25 años y jugaba al rugby en Belgrano Rugby Club, de San Rafael.<br>
Genaro Fortunato tenía 25 años y jugaba al rugby en Belgrano Rugby Club, de San Rafael.


"No me lo presentó como novio, pero sí por su nombre. Estaba ahí con ella. Se veían bien. Hasta me habló algo de la separación de su ex delante de él. Dijo que estaba contenta y hasta más flaca. Creo que a la gente le gusta hablar, y más que ella era una chica súper linda y le iba bien. Eso genera una envidia increíble", relató esta mujer, haciendo alusión a los comentarios que surgieron los últimos días, en los que la tildaron de soberbia, líder y cheta.

"Bastante agrandadita es. La conozco desde hace muchos años, siempre rebajando a la gente. Para ella todos eran negros", dijo una vecina, que no quiso dar nombres porque "en San Rafael se conocen todos".

En la misma sintonía, un ex compañero de escuela (la José Villanueva) habló con Infobae asegurando que Julieta había perdido amigas por sus actitudes y dijo: "Era una de las alumnas populares y se comportaba con desprecio con aquellos que pasaban más desapercibidos".

Sin embargo, sus "amigas de siempre" –como las describieron familiares de Julieta– crearon un grupo de WhatsApp en el que se organizan para cocinarle y llevarle ropa a la cárcel y están a disposición de su papá en su estadía en San Rafael.

Su progenitor, Andrés Silva, viajó desde Santa Cruz a principio de semana y respondió un par de entrevistas en las que habló de un tercero que intervino en una pelea previa a lo que hizo su hija. Dijo que Julieta tiene astigmatismo, lo que sumado a la lluvia y a que no llevaba sus lentes podría haberle jugado en contra, y hasta cargó contra la Justicia diciendo que la carátula de la causa no la puso Rossi, sino el procurador general de la Corte, Alejandro Gullé, lo que fue desmentido desde el Ministerio Público Fiscal.

Otra que habló fue una amiga con quien mantenía un vínculo de trabajo frecuente, al punto de haber estado juntas el viernes previo al homicidio, en el que actuó con alevosía según la fiscal.

"Me duele leer tantas barbaridades. La condena la sociedad de antemano. Eso no es justicia. Si me preguntás, es una excelente amiga. Totalmente desinteresada. Siempre dispuesta a ayudar. Laburante. Siempre se ocupaba de sus hijos. No tengo dudas de que fue un accidente. No estuve. No lo vi. Pero conozco a Julieta. Es buena persona", dijo aludiendo al episodio que sellaría de la peor manera un noviazgo que conmovió a la sociedad.

"Era una relación un tanto enfermiza. Así como terminó, empezó. La mayoría de las personas que estaban alrededor decían que él y ella se agredían siempre, tal cual pasó en el boliche en el que estuvieron la última noche", contó Bibiana, del círculo íntimo del rugbier, una de las primeras que hablaron después de esa madrugada fatídica, aportando datos de un "antes" que describió lejos de la típica historia "de color rosa".

Además, dio la versión de que Genaro habría recibido esa noche un mensaje de su ex novia Agostina, que cursa el cuarto mes de embarazo producto de una relación con el joven asesinado, y que eso habría provocado el enojo de Silva. Sin embargo, eso fue desmentido por la misma chica de 22 años que va a ser mamá en unos meses y que juega a hockey en el mismo club que les dio fama a los Fortunato. Fausto, el hermano mayor del fallecido, es integrante de la selección argentina de rugby en la modalidad seven.

Agostina eligió las redes sociales para dejar mensajes recordando a su ex pareja por su sonrisa, sus chistes y su belleza así como lo hicieron muchos, en apoyo hacia la familia que el viernes salió a las calles para recordar a Genaro.

Sin embargo, detrás de la foto del después de esa madrugada, la única certeza es que Julieta Silva mató a su novio. Y que será la Justicia la encargada de decidir el nuevo capítulo bisagra en la vida de la mendocina protagonista de las principales noticias de los últimos siete días.

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