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jueves 09 de junio de 2016

Donaron órganos de un chico que murió de un botellazo en un boliche

Ayer a la madrugada desconectaron a Gastón López (17) del respirador artificial y se realizó una múltiple ablación que incluyó las córneas, los riñones y el corazón.

La peor de las noticias recibió la familia de Gastón López cuando los médicos del hospital Schestakow le comunicaron que su hijo de 17 años tenía muerte cerebral. El joven estaba internado en terapia intensiva desde el 22 de mayo con una triple fractura de cráneo producto de un botellazo que sufrió durante una pelea en el boliche Juana.

Los padres no lo dudaron y con todo el dolor autorizaron la donación de órganos. Es así que ayer por la madrugada desconectaron a Gastón del respirador artificial y se realizó una múltiple ablación que incluyó las córneas, los riñones y el corazón.

En este lamentable escenario, Luis Vergani, director del hospital Schestakow, confirmó el martes al mediodía, después de varias idas y venidas, "la muerte cerebral del joven y la decisión de los padres de donar los órganos". Es que desde el lunes a la noche, después de varios exámenes, ya se había determinado el diagnóstico, pero ninguna autoridad lo confirmaba.

Con el deceso de Gastón se agravó la situación procesal de los dos detenidos en la causa. Se trata de dos jóvenes de 19 y 20 años que han sido imputados por el juez de instrucción Gabriel Ravagnani y que permanecen alojados en la Unidad de Investigaciones.

Ambos habrían participado de la brutal gresca que se produjo la noche del 22 de mayo en el boliche Juana, donde dos grupos de muchachos se enfrentaron a las trompadas, botellazos y sillazos. Las causas de la pelea estarían relacionadas con la rayadura de uno de los autos de un amigo de Gastón. Esa noche, los grupos se encontraron en el boliche y apenas empezó la discusión, uno de los amigos de Gastón trompeó a un joven de 19 años, que es hoy uno de los imputados.

La causa, además de tener dos detenidos, tiene una serie de interrogantes relacionados con las cámaras de video. Es que cuando llegaron los investigadores se constató que un tercero las había arrancado y por ahora se desconoce quién fue el autor del daño.

Lo cierto es que el dueño del local fue imputado por haber permitido el ingreso de menores y el boliche quedó cerrado por orden del Municipio a instancias del Juzgado de Faltas.

En el fragor de la batalla campal, a Gastón le partieron la cabeza con una botella de vino espumante. Quedó tirado en uno de los pasillos cercanos a la barra y a uno de los baños.
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