policiales policiales
sábado 23 de julio de 2016

Denunció desidia policial tras reclamar ayuda por un asalto

Al hijo de la mujer lo asaltaron y en el Lagomaggiore reconoció a los atacantes. Ella los persiguió en auto y le dispararon . Ya en el barrio San Martín, llamó unas 10 veces al 911 para pedir socorro pero no lo obtuvo, a pesar de estar en riesgo.

Una mujer vivió una verdadera odisea el domingo pasado cuando llevó a su hijo al hospital Lagomaggiore porque había sido lesionado en un asalto. A ella le dispararon cuando fue en persecución de los delincuentes, que localizó en el barrio San Martín, donde, denunció, la policía brilló por su ausencia.

Pese a una decena de llamados al 911 que quedaron plasmados en la denuncia que realizó en la Oficina Fiscal 2, bajo el número de expediente P-72827/16, la dejaron librada a su suerte al igual que a su hijo.

Ese domingo, el joven apareció desnudo en su casa en la Sexta Sección porque lo habían asaltado cerca del Lagomaggiore. Entonces, su madre decidió ir hasta el hospital para que lo asistiera un médico y en un momento dado su hijo le advirtió de que dos jóvenes que andaban en una moto era quienes lo habían atacado momentos antes.

Lejos de amedrentarse, la mujer fue en su auto detrás de los delincuentes, quienes llegaron hasta una vivienda del barrio San Martín y entraron, previo efectuarle un disparo hacia su auto, que sólo por un milagro no la alcanzó como tampoco a su hijo.

Mientras perseguía a los ladrones, la mujer llamó al 911 informando lo que estaba ocurriendo y desde allí le respondieron con un lacónico: "Ya le enviamos una movilidad".

Pasaron los minutos y ni noticias de la policía. Ella y su hijo quedaron expuestos ante los delincuentes en el lugar y los efectivos no aparecieron por ningún lado. Esto a pesar de que la Comisaría 33 está ubicada justamente en el barrio San Martín cerca de donde ella estaba llamando desesperada por ayuda pero sin respuesta.

Reiteró el llamado al número de emergencias pero todo siguió igual, a pesar del peligro que corrían ambos en ese lugar.

En peligro

Cansada ante tal indiferencia, se enojó y llamó otra vez al 911. Desde allí le respondieron que habían enviado un móvil.

Cuando preguntó si era uno identificado con el número 2830 le respondieron que sí. Sin embargo –y aquí viene lo más lamentable– el vehículo pasó de largo y no la socorrió. Entonces, otra vez apeló al 911. Ante su reclamo, un efectivo le dijo que el móvil se había equivocado de dirección. Cuando finalmente llegó donde ella estaba, empezó a hacer señas pidiendo ayuda pero una mujer policía con el dedo índice le dijo que "no" y se fueron.

Luego pasó otro móvil. Ella se paró en el medio de la calle haciéndole señas, pidiéndole ayuda pero no se detuvieron. Esto enfureció a la víctima. "Tenía a la vista la casa de los delincuentes y la policía que después vino no hacía nada. Es más, uno de los efectivos me mintió y me dijo que iban a buscar refuerzos porque los delincuentes que vivían en esa casa eran peligrosos y que uno de ellos había salido el día anterior del penal", señaló la mujer a UNO.

Ella fue detrás de los policías esperanzada de que iban a hacer algo con quienes la atacaron. Cuando llegaron a la Comisaría Sexta, le dijeron que era sólo para que ampliara la denuncia.

Luego citaron a los denunciados del robo mientras ella y su hijo todavía estaba en la dependencia, dejándolos expuestos a los delincuentes. "Eso fue lo que rebalsó el vaso –dijo indignada– porque me dejaron frente a frente con los asaltantes, dejándome otra vez librada a mi suerte. Dos policías estaban tomando mate y el otro jugando con el celular. Es más: la hermana de uno de los asaltantes tuvo el tupé de insultarme y me amenazó sin que nadie hiciera nada por mí. Si esto es el Estado, ¡que Dios me libre y guarde! ¿Cuáles son mis derechos?", concluyó muy consternada.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas