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martes 05 de julio de 2016

Condenaron a un hombre por abusar sexualmente de los hijos de su pareja

Las víctimas fueron un chico de 11 años y su hermana de 12. La madre de ellos, pareja del acusado, negó los hechos y perdió la tenencia. Diez años de cárcel.

La Segunda Cámara del Crimen de San Rafael, compuesta por los jueces Jorge Yapur, Fabián Hatallah y Ariel Hernández (que subrogó a Néstor Murcia), condenó a 10 años de prisión a un hombre de 45 años que abusó de los hijos de su concubina, con la que tuvo otros dos niños.

El fallo se dio a conocer tras cuatro días de debate en el que se presentaron por los menos 10 testigos de la defensa y los testimonios de los chicos en cámara Gesell.

El hecho sucedió en un distrito de General Alvear, cuando el acusado abusó de un niño de 11 años y de su hermana de 12. Todo sucedió entre 2012 y 2013 en la vivienda que compartía el hombre con la madre de las víctimas y otros dos hijos de la pareja.

El varón se llevó la peor parte porque fue objeto de un abuso sexual ultrajante y reiterado. Su hermana sufrió manoseos en sus genitales.

Los hechos se dieron a conocer cuando los niños se lo confesaron a su padre biológico, un peón rural que por su trabajo no tenía contacto diario con ellos. Una noche, en la casa de la abuela, el menor de los dos "le pidió al papá que no quería vivir con su madre y le confesó los abusos. Su hermana escuchó la conversación y sin saber esta situación, también dijo haber sido manoseada por este hombre".

El abusador fue detenido inmediatamente y permaneció dos años en la prisión hasta que fue condenado.

Es que en la instrucción los abogados apelaron a todas las medidas del juez Néstor Murcia (en ese entonces a cargo de la investigación judicial) y dilataron el proceso. Es más, durante el juicio citaron a testigos que sólo describieron el perfil social del abusador, a quien consideraron "una persona incapaz de realizar esos actos". En este contexto, la madre de los chicos nunca aceptó la culpabilidad de su concubino y rechazó las denuncias de sus propios niños.

Las pericias fueron inapelables, ya que al menos cinco fueron los peritos que utilizó el Estado para corroborar los dichos de los chicos. En sus informes sostuvieron: "Lo narrado por los niños en cámara Gesell era creíble". Además, durante la pericia el varón señaló: "Estaba acostumbrado a recibir golpes cuando se portaba mal".

En este terrible escenario, se constató el estado de indefensión de los menores, que por vergüenza tardaron en confesar los aberrantes hechos a los que fueron sometidos.

El fiscal fue el que solicitó una pena de 10 años (ya tiene computados 2 años), que no puede ser aumentada por los jueces, que además en su fallo le quitaron la tenencia a la madre y se la dieron al papá.
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