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miércoles 25 de mayo de 2016

Condenaron a un cuidacoches a siete años de prisión por darle varias palizas a su mujer

La resolución la adoptó la Segunda Cámara del Crimen, presidida por Ariel Spektor. El hecho ocurrió en Guaymallén.

Un cuidacoches recibió la severa condena de siete años de prisión por violencia de género, después de que el tribunal probó que en reiteradas oportunidades le propinó fuertes golpes a su mujer, la amenazó con un arma y la privó de su libertad.

La resolución la adoptó la Segunda Cámara del Crimen, presidida por Ariel Spektor e integrada por Roberto Uliarte y José Valerio, y recayó sobre Roberto Javier Hurtado (33).

La misma pena es la que había solicitado el fiscal de Cámara Darío Tagua durante sus alegatos, en los que fue desmenuzando puntualmente cada uno de los hechos que se le imputaron al acusado. Por su parte, el defensor oficial Rubén Castro solicitó para su defendido tres años de prisión.

La víctima de estos sucesos (tres en total) fue su pareja, madre de sus dos hijos, María Belén Martoni Cabrillana, quien durante uno de los ataques estaba embarazada.

Los hechos
De acuerdo con la instrucción realizada en la Oficina Fiscal 19 de Guaymallén, la primera denuncia contra el hoy condenado, quien ya estaba alojado en la Penitenciaría provincial, fue radicada el 12 de octubre del 2014 cuando, según la denunciante, Hurtado le aplicó un fuerte golpe de puño en el estómago. Lejos de detenerse, volvió a golpearla, pero esta vez en el rostro.

Desesperada y temiendo lo peor, quiso salir de la casa ubicada en la calle Ramponi esquina Corrientes de Guaymallén, aunque el hombre se lo impidió, no pudiendo ser socorrida por nadie.

Allí de nuevo la atacó. La tiró al piso y le asestó varias patadas en distintas partes del cuerpo.

El último día del mes, luego de mantener otra discusión, Hurtado la tomó por los cabellos y le pegó la cabeza contra la pared, hecho este que le provocó un desmayo. Pese a que la mujer estaba indefensa, siguió pegándole.

La furia del sujeto contra la indefensa víctima no se detuvo y apenas dos días después volvió a arremeter contra ella, esta vez con un puñetazo en uno ojos que le ocasionó severas lesiones.

Apenas pudo, Martoni concurrió a la oficina fiscal y lo denunció. Cuando Hurtado se enteró de ello, el 10 de noviembre, la obligó a regresar a la dependencia judicial para que retirara la denuncia para no quedar detenido. Hasta en la propia comisaría la amenazó de muerte.

Esto le valió la prohibición de acercamiento y la imputación de lesiones leves calificadas por el vínculo, privación de la libertad y amenazas.
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