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domingo 27 de marzo de 2016

"¿Cómo no vas a poner cerco eléctrico?", le dijo un ladrón a su víctima mientras le robaba en su casa

Ladrones ingresaron a una casa y mientras se llevaban las pertenencias objetaron a las víctimas la falta de un cerco eléctrico

"¿Cómo no vas a poner cerco eléctrico? Te van a entrar a robar si no le ponés. Prometeme que vas a ponerlo, prometemeló", le dijo uno de los tres ladrones a Andrés Pool López, mientras otro lo encañonaba con un revolver y un tercero le exigía "la guita" a Jésica Paola Zabala, novia de Andrés.

Esta escena sucedió ayer a la madrugada, en una casa de Vistalba, ubicada en Guardia Vieja y callejón El Árbol. Los asaltantes se llevaron a pie un televisor, una cámara de fotos, una notebook, una pava eléctrica, un bolso de hockey y $800 en efectivo.

Las víctimas no sufrieron ningún golpe.

En primera persona

Andrés, 31 años, y Jésica, 29, regresaron en auto a su vivienda alrededor de la 1.30, y encontraron forzada la cerradura de su otro coche. Se alarmaron. Revisaron el vehículo. Ingresaron al hogar. Vieron que todo estaba en orden y se desentendieron.

Una vez que desensillaron, Andrés, que juega al hockey en Obras Sanitarias, salió a bajar las bolsas del supermercado mientras su novia se metió a la ducha. Fue entonces cuando dos ladrones lo abordaron en la puerta y lo amenazaron.

Lo sentaron en el comedor, lo envolvieron con un mantel para que no mire y lo amenazaron con una pistola.

Tres sombras fueron las que alcanzó a ver Andrés, antes de que uno de los sujetos subiera y sorprendiera a Jésica, a quien le pidieron todo el dinero del hogar.

La pareja no tenía más que $800 que acababan de sacar de un cajero, ya que el resto se lo habían gastado recientemente en el supermercado.

Los ladrones advirtieron que en verdad no había plata y se limitaron a juntar dentro de una frazada una serie de electrodomésticos, entre los que incluyeron una computadora de trabajo de Jésica y, de paso, un bolso que usaba Andrés para entrenar.

Mientras uno juntaba las pertenencias, los otros dos encerraron a la pareja en una de las habitaciones de la casa.

No pasaron ni 10 minutos y los ladrones ya se habían fugado.

Andrés y Jésica tuvieron que gritar desde el interior de la casa unos 20 minutos más hasta que uno de los vecinos del callejón los escuchó y llamó a la Policía.

Andrés, luego de lo ocurrido, manifestó ante Diario UNO su intranquilidad por lo ocurrido en la zona.

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