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lunes 17 de julio de 2017

Cayó en el cuento del tío por teléfono y entregó el anillo que le había regalado su padre

A una mujer de 85 años la abordaron en pleno centro de Mendoza con el cuento de que los fondos buitres venían a llevarse todo el dinero del país.

Se lamenta por el anillo que le regaló su padre. "Es para cuando necesités la plata realmente", le había dicho. Pero igualmente aclara: "Yo sé lo que hice, caí en el cuento del tío, sé que no lo voy a recuperar pero no quiero que nadie más sufra lo que yo viví".

Tiene 85 años y vive en pleno centro de Mendoza. Casi como en la película Nueve Reinas (Ricardo Darín, Gastón Pauls, Leticia Brédice), delincuentes la abordaron con el tristemente célebre cuento del tío, por teléfono. No quiere dar sus datos pero sí que se conozca la historia, por si alguien más sufre lo que a ella le tocó vivir.

Todo comenzó cuando le sonó el teléfono. "Yo creí que era mi gran amiga", repite una y otra vez. Pero aclara. "Mirá que tengo 85 pero tengo todas mis facultades mentales".

Esta mendocina, que se comunicó con Diario UNO digital, sufrió la modalidad de robo conocida como cuento del tío. La llamaron por teléfono, pero no mintiéndole sobre un accidente de un familiar o la internación de algún ser querido, como ha pasado en otras ocasiones. Solo le dijeron que todo el sistema económico del país se había venido abajo y que la única forma de salvar financieramente a su hijo, que estaba llorando desesperado, era entregando dinero.

"Han venido los buitres, me decía quien yo creía que era mi gran amiga. Tenés que entregar todo el dinero a los fondos buitres, tu plata no sirve más y te van a dar un vale para canjear por otra plata", cuenta.

Al no tener dinero en efectivo y extenderse la "charla" durante horas (fueron en 3 en total) y pensando que se trataba siempre de su amiga, ofreció un anillo "con una piedra preciosa", un collar y una gargantilla... "que no te voy a decir que valen 200 mil pesos pero algo deben valer, además del valor sentimental que tenían".

"Un tal González Díaz, por supuesto que no era ese su nombre, vino a buscarlos. En la desesperación hasta me quedó adentro del paquete la llave de la casa y no pude volver a entrar. La entrega fue en la puerta de mi casa. Ahí fue cuando me fui a la casa de mi amiga y cuando le conté me miró como diciendo ´esta está loca´", detalla. "Lo llamó a mi hijo y él me dijo que no se había movido del trabajo y que estaba todo bien".

Y aclara: "No hubo amenaza de muerte ni nada... simplemente la estafa". Sin embargo, hubo amenaza post atraco. Porque después de entregadas las joyas, de cambiadas las cerraduras y ella de caer en que había sido estafada, la volvieron a llamar. La mujer al teléfono le pidió disculpas, le dijo que le iba a devolver las joyas (cosa que nunca pasó) y le dijo que estaba "trabajando" con dos locos. "No pongás la denuncia porque se la van a agarrar con tu marido y con tu hijo", la advirtió.

"Yo no quiero trabajar más con ellos, te pido mil disculpas, son unos animales, me dijo la que yo pensé que era mi amiga cuando me volvió a llamar", contó la mujer de 85 años, que no quiso que su nombre figurara en esta nota por temor a represalias.

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