policiales - embarazo embarazo
miércoles 09 de marzo de 2016

Casi 3 millones de indemnización para un niño que nació con parálisis cerebral por mala praxis

La Justicia condenó al médico que estuvo a cargo del alumbramiento y una obra social. El nacimiento ocurrió en 2004.

Una obra social y un médico deberán pagar una millonaria indemnización a un matrimonio por un caso de mala praxis. Las víctimas tuvieron un hijo y por la presunta negligencia del accionar de los demandados padece hasta el día de hoy trastornos motrices y mentales, según consideró la Justicia.

Para comprender el veredicto hay que remontarse al año 2004, cuando la pareja –se reserva sus identidades- decidió tener su primer hijo y consultaron con la obra social, desde donde le recomendaron al médico Jorge Ghazoul, el cual se encontraba cubierto por la prepaga.

La pareja asistió a una consulta y realizaron los estudios de rutina, los cuales arrojaron resultados normales. Ya en medio del embarazo, el 26 de octubre de ese año el profesional de la salud les manifestó que la cabeza del bebé no estaba encajada, por lo que decidió internarlos en el Hospital Español al día siguiente.

Cerca de las 7 de ese miércoles, la mujer estaba alojada en el nosocomio de Godoy Cruz donde le colocaron goteo hasta la noche y le recomendaron que caminara para acelerar la dilatación. Al mediodía del día siguiente, como no avanzaban las condiciones el alumbramiento, el médico decidió romper bolsa y comenzar el trabajo de parto. Horas después, le colocaron anestesia peridural y la llevaron a la sala de partos.

La cabeza del recién nacido apareció, aunque se tornó una situación confusa donde los asistentes entraban y salían del quirófano en estado de desesperación, según indicaron en el expediente. El pequeño nació pesando 3 kilos y medio y fue llevado a neonatología, donde le colocaron oxígeno y suero. Horas después, el bebé fue llevado a la habitación de su progenitora y el doctor le recomendó que lo amamantara, aunque en esa labor el pequeño estuvo unos segundos sin respirar.

El 29 de octubre le realizaron una ecografía cerebral al recién nacido donde detectaron signos leves de edema cerebral. Estuvo once días internado en neonatología ya que había perdido el reflejo de succión, por lo que fue tratado con una especialista en estimulación temprana.

Esta asistencia por la parálisis cerebral continuó durante toda su vida, incluso cuando la familia se mudó a la localidad patagónica de Comodoro Rivadavia a mediados del año siguiente. Hoy por hoy, el niño realizó hidroterapia, equinoterapia, tiene una acompañante terapéutica y utiliza asistencias para el movimiento, tales como inmovilizadores de brazos durante el día y de piernas cuando está parado en el bipedestador.

Litigio judicial

En representación del menor de edad, los padres iniciaron una demanda contra Ghazoul y obra social reclamando 1.300.000 pesos en concepto de gastos médicos, daño moral e incapacidad del 100%.

Basaron su acusación en que el médico dejó de realizar controles entre las 18 y 21 horas del día del parto, por lo que no se detectó que el existía un sufrimiento fetal agudo lo que hubiera derivado en una cesárea o un parto con fórceps que evitara el daño neurológico al feto.

También señalaron que en la historia clínica se indicar que el parto fue espontáneo, cuando en realidad fue inducido, así como la falta de precisiones respecto a los controles prenatales.

El médico contestó la demanda mediante su compañía de seguros, donde adujo que una partera controló permanentemente la frecuencia cardíaca del feto durante esos horarios. "Ningún estudio previo detectó la existencia de una circular de cordón y en bandolera, que hubiera permitido adoptar otras medidas", alegó.

"Aún en el caso en que se hubiera practicado una cesárea desde el primer momento, esto no habría evitado el nacimiento de un niño deprimido, ya que es claro que la causa de la parálisis cerebral debe buscarse en otras razones", concluyó en su exposición.

El caso cayó en manos de la jueza Cecilia Landaburu quien consideró que en la historia clínica no existe ningún estudio para determinar el sufrimiento fetal agudo ni se detalló la conducta del médico en las horas previas al parto.

Basándose en otros testimonios y pruebas que ratificaron la falta de control en la previa al alumbramiento, la magistrada entendió que el médico "no actuó con la diligencia debida". "Si el bebé es sano, lo normal es que nazca sano. Si existen inconvenientes y el menor nace con deficiencias, éstas deben tener una explicación plausible que muestre la razón", estimó.

La titular del Juzgado Civil 14 concluyó que "dicha conducta omisiva observada por el médico aquí accionado trajo aparejado daños irreversibles en la salud del menor, circunstancia por la cual cabe responsabilizarlo por los daños que se reclaman en autos con relación al niño".

Tanto el profesional como OSDE deberán pagar 2.720.000 pesos a la familia, más los intereses y costas hasta el día de la fecha una vez que la sentencia quede firme. Los demandados tienen hasta 10 días para apelarla y que el tema sea decidido por una Cámara de Apelaciones en lo Civil.

Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas