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martes 09 de agosto de 2016

Buscan huellas del asesino en el vehículo de Diego Sebastián Raffa

El cuerpo de Diego Sebastián Raffa fue hallado al lado de su auto, en Guaymallén. La madre y los vecinos no salen del estupor por el trágico final del muchacho.

El asesinato del electricista Diego Sebastián Raffa (32) es un verdadero rompecabezas para los pesquisas, quienes hallaron al hombre con un disparo en la costilla izquierda. Fue en Guaymallén alrededor de las 6.30 del domingo. Sus restos, tras ser velados desde las 10 hasta las 16, fueron colocados en el depósito del cementerio municipal de Guaymallén, y no fue sepultado porque no se descarta que el Cuerpo Médico Forense haga otra autopsia.

Su madre, Margarita Salguero (63), estaba deshecha por el dolor. Es que con la muerte de Sebastián perdió al último de sus dos hijos, ya que el otro falleció trágicamente en un accidente vial hace unos años.

Tal vez sea ella la que pueda orientar a los pesquisas hacia el homicida. Y es que Margarita se enteró en el velatorio que su hijo había ido al cumpleaños de una familia pasando el carril Godoy Cruz.

"Lo que pasó debe de haber sido en el regreso. No se sabe bien cómo pudo haber sucedido. La policía me dijo que tal vez hayan sido asaltantes a quienes puede habérseles escapado un tiro y se fueron sin llevar nada".

Pero además del gran dolor que es la pérdida del hijo en estas circunstancias, ella tiene otro pesar, enorme: "Mi hijo y su ex esposa y madre de su hijo Benjamín estaban buscando juntos las golosinas y preparando el cumpleaños del chiquito, que será el 19 de este mes. Esto me parte el alma. Romina, la ex, también está destrozada porque la relación pese a la separación era buena".

Margarita trata de sacar fuerzas para contar las últimas horas de su hijo: "Hablé con él el sábado a las 21.30 y me dijo que estaba en la casa con los preparativos del cumple del nene. Yo le dije ¿por qué no venís mañana a almorzar (por el domingo) y me traés las golosinas para que yo tenga todo lista acá? Estaba bien de ánimo. Es que mi hijo era un padre y una persona excelente. Si usted hubiera venido al velorio lo habría comprobado. Había cualquier cantidad de amigos que no entendían cómo podían haberle hecho algo así a él, que era muy amable con todos. No tenía enemigos. Era un gran trabajador".

Con gran angustia recordó momentos de su vida, como un desahogo: "Lo que me sucedió con mis dos hijos es algo terrible. Póngase en mi lugar... Cómo quiere que tenga consuelo si me quitaron lo que más quería y lo único que me quedaba". Espero que encuentran a quienes destrozaron a mi familia y le quitaron la vida al padre de un nene que tanto lo hubiera necesitado".

Dolor en el vecindario
Diego vivía solo en una casita ubicada en un pasillo de la calle Lamadrid 995 de Dorrego. Eva Illanes, una enfermera que reside en el lugar, no se cansaba de repetir su incredulidad ante lo sucedido. "Lo vi por última vez el sábado a la noche cuando salía. Nos saludamos como siempre".

Respecto a la personalidad de Diego lo calificó de "una persona muy amable y solidario con todos". Lo sucedido al joven padre llegó a sus oídos a través de otra vecina, quien le dijo: "Es una pena lo que le ha sucedido a Sebastián, le pegaron un tiro".

"Yo –agregó la mujer– no lo podía creer. Era un padre muy bueno que solía traer a la casa a su hijito, que era muy parecido a él. Siempre lo veía solo. No le conocía amistades ni se lo vio en nada raro: pobre la madre...".

Para María Acen, otra vecina (43), fue peor porque se enteró por este medio lo que le había sucedido a Sebastián, quien justo vivía enfrente de ella. Se tomó el rostro mientras repetía una y otra vez: "No lo puedo creer. Era de primera. Súper tranquilo. Trabajaba mucho y generalmente llegaba tarde del trabajo Era una persona que igual que su madre no se metía con nadie. Por eso no comprendo cómo alguien puede haberlo matado", dijo muy apenada.

La causa penal
La Oficina Fiscal 19 de Guaymallén tiene la jurisdicción de donde mataron a Sebastián el domingo alrededor de las 6.30, en calle La Purísima entre Roca y el carril Godoy Cruz. El cuerpo sin vida estaba detrás de su camioneta y el tiro mortal se lo habrían efectuado cuando estaba al volante. No le robaron el celular ni el dinero que llevaba encima. De allí que el caso es complejo para los pesquisas, que trabajan sobre huellas que el asesino habría dejado en el rodado.
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