policiales - Guaymallén Guaymallén
jueves 21 de julio de 2016

Atraparon a un peligroso delincuente que estaba prófugo desde mayo

En el prontuario de Emiliano Emir Narváez se cuenta una fuga del ex COSE, varios robos agravados en Maipú y en Guaymallén, lesiones y violencia de género contra su novia.

Tras una ardua e intensa búsqueda del personal de la División Búsqueda de Prófugos, un peligroso delincuente de 19 años fue capturado el martes a la noche en Guaymallén luego de que escapara del Cuerpo Médico Forense en mayo pasado.

En el prontuario de Emiliano Emir Narváez se cuenta una fuga del ex COSE, varios robos agravados en Maipú y en Guaymallén, lesiones y violencia de género contra su novia.

Su hallazgo se hizo imperioso después de que el joven escapara del ex COSE, donde había caído por lesiones calificadas y violencia de género.

De acuerdo con informes con los que cuenta la policía, Narváez desde su fuga no dejó de delinquir. Muy por el contrario, lo habría hecho hasta el día anterior a ser detenido. El expediente que se abrió en la Oficina Fiscal 2 de Capital es por la fuga del Cuerpo Médico Forense, a la que se suman otros delitos acumulados en la Oficina Fiscal 9 de Guaymallén, donde se lo sindica como autor material de dos asaltos cometidos en ese departamento.

Además, según fuentes policiales, le atribuyen también dos robos agravados más en Maipú.

Para atraparlo y que sea sometido a juicio por los delitos que le endilgan, los efectivos lo tomaron por sorpresa cuando Narváez salía de su vivienda y a paso moderado fue hacia la esquina de Sarmiento y Manuel A. Sáez.

Así, el martes a la noche los policías lo esperaban en las inmediaciones de su casa. Desprevenido, el joven salió de la vivienda y comenzó a caminar hacia la esquina. Apenas se percató de que los efectivos lo iban a detener, comenzó una veloz huida por los techos de las viviendas vecinas.

Finalmente, fue capturado en la esquina de Sarmiento y Manuel A. Sáez.

Los investigadores que estaban tras las pistas de Narváez conocían muy bien sus antecedentes delictivos, incluso de violencia de género contra su novia.

Pero también lograron establecer su modus operandi cuando cometía robos agravados, que iban acompañados de una singular violencia. Durante los ataques solía no sólo pegarles a las mujeres sino también hacía otro tanto con los niños que estaban en la vivienda.

También se dedicaba, según un pesquisa, a robar en las viviendas de sus propios vecinos.
Fuente:

Más Leídas