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martes 26 de julio de 2016

Arregló una cita con una mujer por Internet pero en su lugar fueron ladrones que lo drogaron y entraron a robar a su casa

Cuando la víctima llegó al hotel fue sorprendido por tres delincuentes armados que lo redujeron, lo golpearon y lo subieron a un auto en el que lo llevaron a una casa, donde lo ataron a un sillón.

Un comerciante de 56 años fue engañado por una mujer, con la que había concretado una cita a través de Internet, que lo entregó a delincuentes que lo drogaron y fueron a robar a su departamento del barrio porteño de Balvanera, donde mantuvieron como rehén a su hija y a una tía de la chica.

Todo sucedió este martes poco después de la medianoche, cuando un comerciante dedicado a la venta de platería y bijouterie salió de su domicilio en Sarmiento al 2000, hacia un hotel de Avenida de Mayo al 1300 en el que se encontraría con una mujer a la que había contactado a través de la red social Badoo.

Cuando la víctima llegó al hotel fue sorprendido por tres delincuentes armados que lo redujeron, lo golpearon y lo subieron a un auto en el que lo llevaron a una casa, donde lo ataron a un sillón y, mediante amenazas, lo obligaron a ingerir pastillas que lo dejaron somnoliento.

Según las fuentes, dos de los asaltantes tomaron su teléfono celular, lo fotografiaron atado y amordazado, y fueron hasta su departamento del edificio de la calle Sarmiento, donde ingresaron con sus llaves, mientras que el tercero se quedó cuidándolo.

En el edificio de Sarmiento, despertaron a su hija de 19 años y a una tía de ésta, de 52 años, y las redujeron: a la mujer mayor le ataron sus manos y la encerraron en el baño, mientras que a la joven le mostraron la foto de su padre y, bajo amenazas de matarlo, le exigieron dinero y otros valores.

Sin embargo, el botín de los ladrones no fue el esperado: sólo consiguieron poco más de 300 pesos, un teléfono celular, un anillo y el vestido de su fiesta de 15 de la joven. Antes de escapar, ataran de pies y manos a la chica, y la encerraron junto con su tía.

Cuando se dieron cuenta que los ladrones habían huido, las dos empezaron a gritar y, poco después de las 2 de la madrugada, despertaron a algunos vecinos que llamaron a la policía, que poco después las liberaron. En tanto, el comerciante fue liberado por los delincuentes en Avellaneda y tuvo que ser asistido por un hombre porque estaba muy drogado.

Una ambulancia del SAME fue a buscarlo a la comisaría 2° de Avellaneda y lo trasladó al Hospital Ramos Mejía, donde fue dado de alta cuando se le pasó el efecto de las pastillas.
Fuente: Noticias Argentinas

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