País - Francisco Francisco
lunes 23 de mayo de 2016

Un arzobispo cercano al papa Francisco subió el tono de las críticas al gobierno de Mauricio Macri

Marcelo Sánchez Sorondo, de la Academia de Ciencias Sociales, admitió estar "enojado con Elisa Carrió" por sus críticas al sumo pontífice y porque "ninguno la desmintió". Defendió una cumbre mundial de jueces que se hará en Roma. "Argentina no sabe lo que quiere", se quejó

Marcelo Sánchez Sorondo, arzobispo, canciller de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales y purpurado del Vaticano de confianza del papa Francisco, subió el tono de las críticas contra el gobierno de Mauricio Macri y admitió estar "enojado" con la diputada Elisa Carrió por sus embestidas contra las actividades relacionadas con la política que realiza el sumo pontífice.

El arzobispo había lanzado cuestionamientos a los dirigentes políticos argentinos que critican al papa Francisco y apuntó especialmente contra la legisladora y fundadora de Cambiemos. "Estoy enojado con Elisa Carrió y con que ninguno otro ha desmentido esto ¿Me tengo que ocupar yo?", fue la frase que dejó traslucir un malestar profundo.

Sin embargo, el propio Sánchez Sorondo señaló otros dos puntos de fricción en el ámbito vaticano con el gobierno del PRO: una cumbre de jueces con el papa Francisco y el caso Margarita Barrientos.

El arzobispo de la Academia de Ciencias Sociales defendió la reunión que se hará entre el 3 y 4 de junio en el Vaticano sobre la lucha contra la trata de personas y la corrupción, a la que asistirán el presidente de la Corte Suprema argentina, Ricardo Lorenzetti, y los jueces federales María Servini de Cubría, Sergio Torres, Ariel Lijo, Julián Ercolini, Sebastián Casanello, Zunilda Niremperger y Carlos Vera Barros, entre otros.

"El papa Francisco ejecuta un mandato de la ONU, que tiene como Objetivo del Milenio erradicar la esclavitud y la trata, sobre todo en los niños. Argentina es uno de los países que pertenece a Naciones Unidas y ellos tienen que saber perfectamente en el Gobierno de qué se trata. Me parece curioso que Estados Unidos, México, Japón, Corea y Brasil nos mandan al máximo representante y nos apoya, no entiendo por qué la Argentina está ahí sin decir qué es lo que quiere. Mientras todos los gobiernos mandan a sus máximos representantes, Argentina no sabe lo que quiere", expresó.

Sobre la polémica que se produjo hace dos semanas sobre el supuesto desaire de Francisco a la fundadora del comedor Los Piletones afirmó: "A Margarita Barrientos, si no la recibieron, es porque no sabían quién era o porque vino con la gente que no tenía que venir. Cuando le ofrecieron una audiencia no viene. Es todo una montadura para criticar al papa Francisco. ¿Quién lo hace? No lo sé".

Sobre Elisa Carrió, insistió Marcelo Sánchez Sorondo: "Me admira que alguna persona del Gobierno haya criticado una cosa que el santo padre hace y para seguir el mandato de las Naciones Unidas. Es el arte de criticar al papa Francisco. Es un escándalo".

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