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viernes 19 de mayo de 2017

Un alumno guaraní se disculpó con su profesor por no hablar bien castellano

El joven expuso en la misiva su "vergüenza" por no entender "nada". A partir de allí se creó un taller de fortalecimiento de la segunda lengua.

Un estudiante de origen guaraní le escribió una carta a su profesor del colegio secundario al que asiste expresándole sus dificultades escolares debido a que no comprendía bien el idioma y que le resultaba muy difícil desempeñarse satisfactoriamente en su rendimiento escolar.

El tema derivó en que la necesidad de darle entidad a los saberes de las culturas originarias en un ámbito escolar urbano es "un reto" y una oportunidad para generar caminos diferenciados de aprendizaje, afirmó el rector del colegio Sarmiento, Paul Dani.

"Perdón profesor por no competar es que no entiendo nada y tengo mucha vergüenza para hablar porq no se ablar mucho en castellano solo en guaraní (sic)".

"El dato interesante es que se animó a exponerse, por lo general tienden a ocultarlo (que no saben castellano), y esto genera una lectura equívoca por parte de los adultos, una tendencia a sentenciar que no entienden", dijo Dani en diálogo con Télam.

Paul Dani es desde febrero de 2016 rector del colegio secundario Sarmiento, ubicado en Juncal y Libertad, en el porteño bario de Recoleta, con unos mil alumnos y "más de un 80 por ciento" viviendo en la Villa 31 de Retiro.

El estudiante que se animó a plantearle sus dificultades al profesor Manuel Becerra y lo hizo a través de una carta que dice textualmente: "Perdón profesor por no competar es que no entiendo nada y tengo mucha vergüenza para hablar porq no se ablar mucho en castellano solo en guaraní te pido una disculpa profe perdón. Espero que me entienda profe porque es muy difisil empezar de 0 en otro pais" (sic).

El rector contó que "algunos docentes trabajan en un taller de fortalecimiento de la segunda lengua. Manuel Becerra es uno de ellos".

"Para los docentes es una oportunidad de volver a valorar las culturas originarias que están ancestralmente ocultas, y de generar trayectorias de aprendizaje diferenciadas. En un ámbito urbano, darle entidad a esos saberes es un reto", concluyó Dani.

Becerra contó a Télam que "el taller de acompañamiento funciona a raíz de que nuestro colegio recibe a muchos chicos migrantes, que aprendieron a hablar en guaraní o quechua. Su lengua materna no es el castellano sino una lengua originaria americana".

Contó que el espacio es demandado por algunos alumnos a los que les interesa tener una herramienta más. "Hay pibes que están viniendo de Haití y hablan francés", agregó.

El docente refirió que "una intervención netamente pedagógica es animarlo (al estudiante) a que se atreva a expresar", y una pregunta posible es '¿en qué idioma te retan en tu casa?'.

Becerra balanceó que "el chico presentó esta nota y la escuela no se quedó paralizada sino que todos los adultos intervinieron de manera correcta, y diseñamos este dispositivo" de taller.

"Los idiomas americanos originarios están escondidos bajo un manto de vergüenza en los chicos. El resto de los pibes se da cuenta de la complejidad y le resulta interesante porque observa una riqueza cultural que la escuela ha tapado durante años", consideró.

Para Becerra, "la necesidad es hacer aflorar cuestiones que no pueden ser eludidas, porque antes, esto era un 1 en Literatura, repetía, dejaba la escuela, se iba a laburar y se terminó, y todavía queda ese residuo. Hasta que preguntás por qué no se adecua y aparece un subsuelo de riqueza".

Fuente: americatv.com.ar
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