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martes 22 de noviembre de 2016

Por decreto, les pusieron límites a los "regalitos" para funcionarios

No podrán recibir obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes. La Oficina Anticorrupción (OA) se encargará de la regulación y los registros.

El presidente Mauricio Macri firmó el decreto que reglamenta la creación del Registro de Obsequios a Funcionarios y el Registro de Viajes Financiados por Terceros, que funcionará bajo la órbita de la Oficina Anticorrupción (OA).

Se trata del artículo 18 de la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública Nº25.188, que llevaba 16 años sin reglamentarse y que establece: "Los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones".

"En el caso de que los obsequios sean de cortesía o de costumbre diplomática, la autoridad de aplicación reglamentará su registración y en qué casos y cómo deberán ser incorporados al patrimonio del Estado, para ser destinados a fines de salud, acción social y educación o al patrimonio histórico cultural si correspondiere", establece la norma.

Tras la firma del decreto, el Ministerio de Modernización desarrollará dentro de los próximos 60 días los sistemas informáticos necesarios para la organización y el funcionamiento de los registros.

En caso de que un funcionario público reciba un obsequio por razones de cortesía o costumbre diplomática deberá comunicar dicha recepción a la máxima autoridad del organismo.

Según informó la OA en un comunicado, este decreto "sigue los estándares internacionales y las recomendaciones de la ONU, la OEA y la OCDE".

El Régimen de Obsequios fija límites al origen de los regalos por costumbre diplomática o cortesía, ya que no pueden provenir de "personas o entidades que realicen actividades reguladas por el organismo; gestionen o exploten concesiones y franquicias; sean contratistas o proveedores; procuren una decisión del organismo y/o tengan intereses que puedan verse afectados por una decisión del funcionario".

En cambio, sí se pueden recibir obsequios de cortesía o comestibles en casos en que sean entregados en eventos, actos, visitas o actividad oficial pública.

"El Presidente envía un mensaje clarísimo a sus funcionarios y a todos aquellos que busquen influenciarlos indebidamente a través de obsequios y otras atenciones", ya que "el decreto presidencial de obsequios marca límites claros y precisos a la conducta de los funcionarios, aumenta la transparencia y control institucional y ciudadano, y reduce los riesgos de influencias indebidas", destacó Laura Alonso, jefa de la OA.

La secretaria de Ética Pública, Transparencia y Lucha contra la Corrupción señaló: "Este decreto es un paso importantísimo en materia de integridad y transparencia".

"Queremos invitar el Poder Legislativo, a la Corte, al Consejo de la Magistratura y al Ministerio Público Fiscal y de la Defensa a que tomen como inspiración este decreto del Presidente y avancen con medidas similares en sus respectivas áreas".
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