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miércoles 12 de octubre de 2016

Polémica en Tucumán por presuntos enviados del Papa para impulsar una investigación paralela por la muerte de un cura

El Arzobispado tucumano, institución que conduce monseñor Alfredo Zecca, emitió un comunicado en el que negó con énfasis que el Papa haya enviado personas que lo representen.

El abogado Mario Raúl Baudry y el legislador porteño Gustavo Vera quedaron en medio de una polémica en Tucumán luego de que el arzobispado de esa provincia negara enfáticamente que fueron enviados por el Papa Francisco para impulsar una supuesta investigación paralela por la muerte del cura Juan Viroche.


Baudry y Vera llegaron a San Miguel de Tucumán como supuestos enviados del Vaticano, a través del nuncio apostólico Emil Paul Tscherrig, y se reunieron con el ministro de Gobierno y Justicia provincial, Regino Amado, y el fiscal a cargo de la causa, Diego López Ávila.


"Vinimos a ver cuál es la realidad para transmitírsela al Papa Francisco, que es un pastor de su Iglesia y está muy preocupado por el tema", dijo este miércoles Baudry a la prensa.


Baudry recalcó que el interés principal es "conocer cuál es la situación de la causa, queremos saber nada más que la verdad".


Al ser consultado sobre la hipótesis del Vaticano acerca de la muerte de Viroche, Baudry dijo: "Es un sacerdote que se suicidó, lo suicidaron o fue un homicidio, entonces hay que buscar la justicia".


Sin embargo, el Arzobispado tucumano, institución que conduce monseñor Alfredo Zecca, emitió un comunicado en el que negó con énfasis que el Papa haya enviado personas que lo representen.


"El Señor Arzobispo tomó contacto telefónico inmediatamente con el Señor Nuncio Apostólico quien, a su vez, habló al Vaticano y se comunicó directamente con Su Santidad el Papa Francisco, el cual, en dicha comunicación, ha desmentido categóricamente que él haya enviado a éstas o a cualquier otra persona para presentarse en su nombre", expresó el arzobispado en un comunicado.


"Dada esta realidad, el Señor Arzobispo advierte que las personas mencionadas no cuentan con el aval ni del Santo Padre, ni del Nuncio Apostólico, ni del suyo propio", concluyó el comunicado.


Viroche, de 46 años, fue hallado el pasado 5 de octubre ahorcado en la parroquia de La Florida, a 70 kilómetros al sur de la capital de la provincia de Tucumán.


Su muerte conmovió a los tucumanos y enseguida empezó un cruce de declaraciones entre fiscales y clérigos locales dando versiones encontradas sobre un suicidio u homicidio.


Tan pronto se conoció la muerte del sacerdote, el fiscal López Avila estimó que "todo inclinaría a pensar, por lo que indica el estudio forense, que se trata de un suicidio".


Pero al mismo tiempo, el fiscal general de la provincia, Gustavo Gómez, desestimó esa tesis: "El cuerpo fue encontrado con signos de tortura. Con golpes. Yo descarto el suicidio, su personalidad no daba para esa situación. No es un sacerdote común, es un hombre comprometido con la vida", recalcó.

Fuente: Noticias Argentinas

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