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jueves 03 de agosto de 2017

Para Giuliani, el problema más grande que tiene la Argentina es la corrupción

"No se puede combatir la delincuencia si al mismo tiempo no se combate la corrupción", aseguró el exalcalde de Nueva York.

Rudolph Giuliani, famoso ex intendente de Nueva York, conocido mundialmente por haber bajado 65% el índice de delincuencia en esa megaciudad, acaba de asegurar en la Argentina que es imposible combatir la delincuencia si no se combate la corrupción.

"Si hay corrupción, hay crimen", pontifica Giuliani, para quien cualquier cambio en contra de eso depende de una decisión política en lo más alto del poder.

La segunda condición que pone el político norteamericano es que hay que tener la cantidad suficiente de policías y estar decidido a gastar plata en el equipamiento técnico necesario.

La tercera pata, según declaraciones que hizo a Infobae, es trabajar junto con los fiscales, los jueces y los responsables del sistema carcelario para que todas esas instancias funcionen correctamente.

Pero lo más importante es que las personas que conducen el país deben tener la voluntad política para hacerlo y apoyarlo con dinero suficiente.

En un país como el nuestro, donde las políticas de Estado no son la moneda corriente, es bastante difícil concebir que las propuestas de Giuliani puedan tener éxito.

Según Giuliani, el problema más grande que tiene la Argentina es la corrupción.

Y tome nota de este textual: "Hay demasiada corrupción en la policía, en la Justicia, en las fiscalías. Además, cuando sólo existe una tasa del 10% de sentencias, en el que sólo una de cada diez personas arrestadas es luego juzgada y va a la cárcel, estás haciendo perder el tiempo a la policía". Y a los contribuyentes que pagan para sostener la seguridad, agregamos nosotros.

En los años en que Giuliani fue alcalde en Nueva York la tasa de personas arrestadas que terminaba condenada fue de entre el 80% y el 90%. "Malgastamos sólo el 10% o 15% de nuestro tiempo, no el 90", explicó en la Argentina.

Conclusión: la decisión de cambiar tiene que venir de lo más alto del gobierno.

Para el final, tome nota de la teoría de las ventanas rotas: "La gente –dice Giuliani– debe vivir en barrios agradables. No tienen que vivir en lugares sucios y horribles. Créanlo o no, limpiar los barrios, las calles, ayuda a reducir el crimen, hace que la gente actúe mejor, se sienta más responsable. Así que las dos cosas van juntas".
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