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domingo 25 de septiembre de 2016

"Los dichos de Macri fueron bochornosos para el país"

El legislador se refirió a la supuesta charla del Presidente con la primera ministra británica y cuestionó el acuerdo con el Reino Unido

El diputado nacional por Mendoza Guillermo Carmona (Frente para la Victoria) ha tenido bastante trabajo como vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, sobre todo luego del comunicado conjunto firmado por la canciller argentina, Susana Malcorra, y el vicecanciller británico, Alan Duncan. Allí se acordó una serie de intercambios que resultan desfavorables para el país, según la opinión no sólo de los partidos opositores al macrismo en el Congreso sino de parte de algunas fuerzas políticas que integran el oficialismo.

A esto se le sumaron los dichos del presidente Mauricio Macri con respecto a su supuesta charla sobre la soberanía de Malvinas con la primera ministra británica, Theresa May, conversación que el Foreing Office desmintió.

Diario UNO entrevistó a Carmona para conocer su visión sobre el tema y el diputado, afín al kirchnerismo, advirtió de que van a insistir en la visita de Malcorra a la Comisión de Relaciones Exteriores, "hasta que se decida a asistir, cosa que hasta el momento no ha hecho," y que pedirán que todos los acuerdos internacionales pasen por el Congreso.

También se refirió a las declaraciones del Presidente, a las que calificó de bochornosas, y aseguró que podrán traer consecuencias negativas.

–¿Cuáles fueron las primeras acciones de la comisión después del comunicado?
–La semana pasada leímos las primeras noticias sobre ese comunicado conjunto de las cancillerías argentina y británica, cuyo representante vino al Foro de Inversiones y Negocios organizado por el Gobierno, lo cual también da un contexto de por dónde pasa la relación con el Reino Unido y en qué lugar ponen a Malvinas. Nos generó una enorme preocupación a los diputados que estamos en la Comisión de Relaciones Exteriores, y que integramos el bloque Frente para la Victoria-Partido Justicialista. Causó conmoción, por la gravedad de lo que se estaba anunciando. Esto nos llevó a que muy rápidamente presentáramos una nota a la presidenta de la comisión para convocar a una reunión urgente. Allí se tratará la cuestión Malvinas. Se convocó a la reunión a la canciller Malcorra, al vicecanciller y a especialistas en la temática de Malvinas que pudieran opinar.

–¿Cuál fue la respuesta de Elisa Carrió al respecto de la convocatoria?
–Carrió no estaba en el país y después se comunicó conmigo. El martes 13 se firmó el comunicado conjunto y el domingo por la tarde ella me llamó y me respondió que iba a convocar a la reunión del miércoles.

–¿Dirigieron alguna solicitud al Presidente?
–Le pedimos a Macri que remita al Congreso todas las actuaciones en donde consten diálogos, negociaciones y acuerdos con el Reino Unido desde el 10 de diciembre en adelante. Y le solicitamos que deje sin efecto el apoyo a la candidatura a secretaria general de Malcorra, considerando que hay un grave conflicto de intereses. Ella es la canciller que tiene en sus manos la negociación con el Reino Unido y al mismo tiempo es candidata a secretaria general de Naciones Unidas, y resulta que necesita que el Reino Unido no la vete. Tenemos la convicción de que ella ha priorizado sus propios intereses por sobre los nacionales.

–Finalmente Malcorra no estuvo en Diputados.
–No concurrió a la reunión del miércoles a dar explicaciones. Yo creo que el problema que tiene el oficialismo es que la canciller no quiere ir a dar la cara. Al principio no quería por viajes y ahora ya son acciones evasivas. De todas maneras, dimos un paso importante, que fue reafirmar las competencias del Congreso en todo lo que tenga que ver con acuerdos con el Reino Unido por Malvinas, como en las negociaciones y acuerdos internacionales. Esto es un gran paso porque implícitamente se está cuestionando lo que hizo el gobierno de Macri. Y esa declaración que se suscribió fue firmada por unanimidad. Es un llamado de atención muy grande hacia el gobierno de Macri. Le estamos diciendo que actúa dándole la espalda al Congreso.

–¿Cómo actuó el peronismo ante el comunicado conjunto?
–Nuestro bloque fue el primero en manifestar el rechazo. Después lo hizo la Coalición Cívica, el domingo a la noche. El radicalismo lo hizo recién el lunes. Con Alicia Castro, quien fue embajadora en el Reino Unido, promovimos una declaración en la que repudiamos el acuerdo y ratificamos la soberanía argentina sobre Malvinas. Fue firmado por personalidades importantes. Hay una reacción social muy trascendente. Por la crisis económica y social que está viviendo el país, se les ha dado poca atención a los temas internacionales y Malvinas no ha sido una temática muy debatida. Los problemas de la coyuntura han superado estos asuntos estructurales. Pero lo que advertimos es que las posturas que está tomando el gobierno por Malvinas en el corto y mediano plazo van a empezar a tener consecuencias muy graves. Porque tienen que ver con el proceso de endeudamiento, con la apertura del mercado interno.

–¿En este tema puntual los partidos opositores están de acuerdo en el Congreso?
–El Frente para la Victoria, el Bloque Justicialista y el Peronismo para la Victoria (Movimiento Evita) sí. También se manifestó en contra el Frente Renovador. El Frente de Izquierda hizo lo mismo, al igual que el bloque Progresista, donde está Libres del Sur. Después vino el resquebrajamiento del oficialismo con las posiciones de la Coalición Cívica y el radicalismo.

–¿Cómo describiría la posición del Gobierno con respecto a Malvinas?
–Creo que se trata de una vuelta a los '90, al menemismo. En cuanto a la soberanía en las islas, se podrían mencionar extremos del péndulo. En uno de ellos se encuentra la posición militarizada de la dictadura cuando la soberanía se disputó en una guerra. En el otro, la posición del menemismo, del "paraguas de la soberanía" que tenía que ver con que hiciéramos negocios con Inglaterra, pero dejando esta problemática afuera.

–¿En qué va a afectar esto a la Argentina?
–En temas de política internacional se deben mantener posiciones firmes y sostenerlas en el tiempo, sin que varíen demasiado. La consecuencia de no hacerlo es que lo que consigas en el presente, lo pierdas en el futuro. En el medio está el núcleo duro de la política de Estado: nos predisponemos al diálogo pero sin dejar de debatir sobre soberanía. Esta es la postura que se llevó adelante durante muchos años, y en la que la ONU daba apoyo a la Argentina, y el Reino Unido comenzaba a sentirse obligado a tener que abrir el diálogo al respecto. Pero lo hecho por el Gobierno la semana pasada, ha sido un enorme retroceso. No sólo el comunicado conjunto. Los dichos de Macri sobre el supuesto diálogo que mantuvo con la primera ministra británica, Theresa May, fueron bochornosos para el país.

–¿Existe algún tipo de sanción posible para lo dicho por Macri, que fue desmentido por el Reino Unido?
–Los dichos de Macri no pueden ser sancionados por ningún mecanismo constitucional, pero sí le han generado un gran desprestigio, no sólo a su investidura presidencial, sino al país en términos de imagen pública internacional. Es un tema muy delicado. Nunca un presidente ha complicado con dichos la temática de la soberanía. De tanto mentirles a los argentinos, Macri pensó que no lo iban a descubrir tampoco con esto.
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