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viernes 15 de abril de 2016

Le diagnosticaron cáncer y cuenta cómo atraviesa su lucha en un blog

A fines de 2014 a Juan le diagnosticaron Linfoma de Hodgkin, un tumor maligno. En ese momento decidió contarlo todo.

Cuando uno entra a la cuenta de Facebook de Juan Grippaldi ve a un tipo de unos 40 años, de barba, en musculosa, que posa en su foto de perfil como fisicoculturista o luchador, mostrando los bíceps frente a unas letras blancas en las que se lee: "Listo para la pelea". La de portada es una caricatura que le hizo un amigo: Lorena, su mujer, y él navegando junto a sus seis gatos un velero que lucha por salir de una tormenta.

Ninguna de las imágenes es casual y todas son ciertas: Juan, la pelea,Lorena y la tormenta. Una mañana de 2014 enjabonándose en la ducha, Juan sintió algo raro. Clavó la mirada en un punto fijo y se concentró en sentir con la yema de los dedos la rareza: era una bolita abajo de la axila. Pensó que sería de grasa, un gángleo, nada de qué preocuparse.

"En noviembre nos fuimos a Bariloche a correr una carrera, y a fin de mes o en diciembre me vuelvo a tocar y estaba más grande", comparte Juan con minutouno.com, sobre el día que decidió prestarle más atención, hacerse los primeros estudios, que aclara fueron muchos, y que terminaron cuatro meses después con una biopsia que le diagnosticóLinfoma de Hodgkin. La tormenta.
La enfermedad lleva el nombre de su descubridor, Thomas Hogdkin, y es un tipo de linfoma, un cáncer que se origina en los glóbulos blancos llamados linfocitos, parte del sistema inmunológico, el que protege al organismo de enfermedades.

"El primer día que voy al Instituto Roffo, a tener la consulta con mi oncóloga, fue ahí que quedé tarado, sin reacción. O sea, salimos del consultorio y Lorena me dice, '¿tomamos un taxi o un colectivo para ir a casa?', y yo no pude decidir eso", recuerda sobre una escena con la que Lorena empezó a marcar el camino: "Tuvo la frescura y la conciencia de decirme 'loco, yo no voy a ser tu secretaria en todo esto'". Lorena.
EL BLOG EN FACEBOOK

Así los dos, Juan y Lorena, empezaron a transitar juntos la enfermedad y entre las primeras cosas que hicieron para darle batalla estuvo "Linfomita", un blog en el que, en pocas palabras, decidieron contarlo todo. La pelea.

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"Fue un poco como un centro de información, y otro poco como un centro de comunicación, o sea que no quedara sólo en el 'Hoy hicimos tal cosa', sino compartir absolutamente todo", explica sobre esa bitácora en Facebook que fue incorporando secciones como la de la "Sala de espera", donde reproducen charlas que escuchan en los pasillos del hospital, o desde la que llevaron la cuenta regresiva de las 11 sesiones de quimioterapia que les tocó pasar.
"Nosotros tenemos un encabezado en la página que es 'la aventura diaria de vivir un cáncer, por quien lo padece y por quien lo acompaña'", comenta Juan, antes de darse cuenta de que está solo, y como si sientiera la obligación, aclara: "Siempre hablo en plural porque con Lorena fuimos los dos juntos, ella lo único que no hizo fue someterse a los controles y la quimioterapia, pero estuvo siempre ahí".

"La primera quimio fuimos los dos solos en el auto, manejaba yo y cuando salimos me agarró una crisis de llanto porque acababa de vivir algo completamente desconocido, muy fuerte física y emocionalmente. Entonces a partir de ese momento decidimos convocar en Linfomita a todo aquel que quiera acompañarnos. El resto de las 11 quimio que me tuve que hacer, nos llevó una persona diferente", deja saber sobre uno de los primeros resultados de su terapia vía Facebook.
"Pensamos que compartirlo y abrirlo nos iba a hacer bien a nosotros. El ciudadano sudamericano creo que culturalmente tiene un acercamiento muy raro hacia la enfermedad y hacia la muerte. Es como que uno dice 'es lo peor', y 'me deprimo', y 'la paso mal', y '¿por qué a mí?', lavictimización. Saberte enfermo es una crisis muy grande, y te pueden pasar muchas cosas y vos podés reaccionar de muchas maneras", explica.

"Nosotros hacemos esto con mucha ilusión, sin importar a donde nos lleve, porque nunca nos pusimos un objetivo. Estar canalizado, que me pinchen cuatro horas en la quimio, donde estaban pasándome drogas, y en ese momento estar pensando qué podemos poner en el blog cuando llegue a casa, o Lorena tejiendo mantitas en la sala de espera para donarlas a un hogar, y pensar en el mismo momento en lo mismo, en poder generar algo, te cambia la cabeza", rescata de esas 11 sesiones durante las que un blog en Facebook, le sirvió como un lugar donde poner la cabeza.
RADIOTERAPIA

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Pero después de las 11 sesiones de quimio, de convocar a la última a todos los que quisieran ir a modo de festejo, la cosa no terminó. A Juan le dijeron que tenía que hacer un nuevo tratamiento, uno más específico, radioterapia, lo que lejos de desalentarlo disparó un nuevo desafío: hacer un programa de radio.
"Surgió tan estúpidamente como el juego de palabras que implica la palabra Radio-terapia, el programa donde como dice el slogan 'vos escuchás radio y yo hago la terapia'", comenta él y se sonríe ante la obviedad. "No sabíamos cómo hacer un blog y no nos importó, el programa tampoco y no nos importó, pero dijimos, 'hagámoslo y vamos viendo'", dice.

"Yo tengo que hacer un mes de radioterapia, que son 20 aplicaciones, que yo tengo que ir todos los días al hospital y yo no empecé con el tratamiento todavía, pero ya llevamos 4 programas", repasa, para quedarse pensando dos o tres segundos antes de volver a hablar:"Tenemos muchas cosas para compartir, para mostrar, no es decir 'esto es lo que hay que hacer'; es solamente lo que hacemos nosotros".
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