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jueves 25 de febrero de 2016

La curiosa historia tras la foto del papa Francisco y Borges

La foto adelantada a su tiempo que permitió capturar la reunión entre Jorge Bergoglio y Jorge Luis Borges mucho antes de que el primero de estos argentinos se convirtiera en Papa.

En el año 1965 Jorge Bergoglio era maestro jesuita de Literatura y convocó al ya célebre escritor Jorge Luis Borges para darles un curso a sus alumnos del Colegio Inmaculada Concepción de la provincia argentina de Santa Fe.

La BBC reconstruyó los pormenores de aquél momento que uniría a dos de las figuras más trascendentes de la historia argentina en una fotografía que terminaría de explicarse recién en el siglo siguiente.

En la foto, Bergoglio se muestra complacido al dar la bienvenida al escritor, que acababa de ingresar al establecimiento donde aceptó dar unas clases de literatura gauchesca invitado por el religioso de 29 años, que aún no se ha ordenado sacerdote.En medio de ambos hay un joven maestro, que también dictaba clases de letras.

"Escúchame: ¡hace 50 años de esta foto! Bergoglio era el profesor de letras en ese entonces... ¡no era el Papa!", le dijo a la BBC Jorge Gonzalez Manent, "el tercer Jorge de la foto", como él se llamó a sí mismo. Gonzalez Manent hoy tiene 80 años. No llegó a ordenarse sacerdote y dejó los hábitos para convertirse en publicista.

"Yo no sabía que tenía que recordar ese momento para refrescarlo tanto tiempo después", se disculpó Gonzalez Manent, mientras hurgaba en su memoria por detalles de la única imagen existente conocida hasta ahora entre ambos hombres.

La fotografía que es de su propio archivo y cuenta: "Yo era director de la revista del colegio y tenía que recopilar material gráfico para el anuario".

"Esta foto la sacó gente de el periódico El Litoral y la copia de papel con la que trabajé –que está en el museo del colegio– tiene atrás la diagonal trazada para la diagramación de la revista", precisa.

Entre otros recuerdos que conserva Gonzalez Manent, se destaca una anécdota desconocida que aporta un inimaginable momento de intimidad entre el hoy Papa y el genio de las letras.

"Recuerdo que lo íbamos a buscar al hotel. Y ese día subió Bergoglio a buscarlo a la habitación y tarda más de lo que se supone para ir a un tercer piso. Cuando vienen, yo disimuladamente le hago el gesto de ¿qué pasó? –porque algo había pasado– y Jorge también disimuladamente me dice: 'el viejo me pidió que lo afeitara'. Y ese había sido el motivo de la tardanza. Eso es un gesto de Borges y un gesto de Bergoglio", recordó Manent.

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