País - Macri Macri
domingo 08 de enero de 2017

Guarda ahí: ya vienen a "instalarnos" candidatos

Una orden desembozada y ladina han recibido los funcionarios de Macri: hagan política partidaria con la plata de la obra pública.

Leo en la tapa del Diario La Nación que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ha transmitido una orden precisa.

Todos los funcionarios deberán utilizar la obra pública que, se supone, este año "va a explotar", para "instalar candidatos" del oficialismo con miras a las elecciones legislativas de octubre.

Uno cree estar curado de algunos espantos relacionados con las miserias de la política. Pero esa supuesta cura suele expirar antes de lo que se cree.

Con todo lo que ha pasado en la Argentina en las últimas tres décadas, leer esa información y sentir una sensación parecida al asco debe de haber sido una misma cosa para muchos ciudadanos.

¿No era que ahora la política nos iban a tratar con un poco más de respeto a los votantes?

¡Tú también, Rogelio!
La orden que bajó Frigerio, un político que en líneas generales está bien conceptuado por su habilidad para dialogar y concertar, es para tomar nota.

Anote: "En cada inauguración de obra, en cada distrito de provincia, tienen que estar nuestros candidatos en ese municipio y en esa provincia".

Le faltó decir (el encomillado ahora es nuestro): "Tenemos que aprovechar las obras que se harán en el país con la guita de 40 millones de giles argentinos y pavonearnos con ellas como si fuera dinero de nuestro partido".

El que te jedi
Es como decir: hay que utilizar el poder sin escrúpulos porque ya otros hicieron lo mismo.

Ocurre que, como decía Néstor Kirchner, "para hacer política se necesita mucha plata".

Lo cual, traducido al criollo, queda así: para poder mover mosca de la grossa primero hay que hacerse del poder y después mantenerlo a como dé lugar para que con "la Caja" castiguemos o premiemos.

¿No eran tan modernos?
Es preocupante que el macrismo haya empezado a delirar creyendo que al votante se lo convence como hace 50 años.

¿Para eso el Gobierno nacional está lleno de gurúes, chamanes de la new age y asesores súper informados?

La inauguración con fastos de un puente o de un barrio es algo que tiene hoy escasa influencia en un votante.

Se lo valora como parte de la difusión de los actos de gobierno al que están obligados los funcionarios, pero no fideliza así como así.

Por lo menos no sirve para fidelizar al núcleo de los posibles votantes de Macri, que están mayoritariamente en la clase media.

El votante promedio –el que no se siente obligado a votar por tradición ni mucho menos por mandato partidario– va macerando su voto muy despacio, durante meses, a base de muchos datos de la realidad y de sensaciones o corazonadas.

El cansancio que el kirchnerismo produjo en muchos ciudadanos no fue de un día para otro.

Cansados con causa
El hastío provino de una sucesión de sucesos concretos: los escasos logros económicos, la inseguridad desbocada, la inflación negada, la soberbia de la presidenta, el uso delictual de los fondos públicos, o el enriquecimiento fabuloso e inexplicable de la familia presidencial.

Ante este anuncio desembozado de que ahora van a usar nuestra plata para financiar la campaña electoral del oficialismo es que surgen a borbotones las preguntas.

¿No venía el macrismo a superar los peores vicios del peronismo?

¿No eran esas las cosas criticables que realizaban Néstor y Cristina y que molestaban tanto al macrismo, al radicalismo y a Lilita Carrió?

Usar el poder descaradamente en provecho propio (en este caso concreto en una campaña electoral) es un primer paso.

Después vienen otros, unos más osados que otros, pero siempre relacionados con los fondos públicos.
Este es un camino que termina casi seguramente en el revoleo de bolsos con millones de dólares hacia los patios de los conventos, si total el boberío nos sigue votando.

A las pruebas me remito
Hay que tener mucho temple, coraje y decencia para que un presidente, un ministro o un asesor no termine haciendo algunas macana con un presupuesto como el que el Gobierno nacional destinará en 2017 a obras públicas (ya que las inversiones privadas tardan tanto en llegar como los brotes verdes en crecer).

Sólo para obra pública habrá este año $200.000.000.000.

Sí, sí: doscientos mil millones de pesos.

Contrabandistas
¿Se da cuenta, lector, de que con esa montaña de plata y haciendo las cosas bien, es decir dentro de la ley, sin coimas, sin vueltos en los bolsillos u otras groserías de la política, el gobierno de Macri podría hacer un trabajo digno y muy rendidor en lo político sin necesidad de que nos instalen candidatos con plata que no es del partido?

¿Qué? ¿Ahora que tienen plata se van a olvidar de timbrear por los barrios y se van a dedicar a hacer la Gran Néstor?

Si Macri y sus socios de Cambiemos ganaron las elecciones presidenciales en 2015 fue, entre otros motivos, porque una mayoría de argentinos pretendía adecentar la actividad política.

Hagan caminos, escuelas, hospitales o construyan viviendas sociales, pero no se aprovechen de los dineros de los contribuyentes.

Ergo: no nos contrabandeen sus candidatos legislativos.

Fuente:

Más Leídas