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jueves 20 de febrero de 2014

El síndrome del bólido: vecinos de Santa Fe aseguran sentir miedo cuando miran al cielo

En las localidades santafesinas de Cañada de Gómez, Las Parejas, San Martín de las Escobas, Sastre, María Susana, El Trébol, Montes de Oca, Armstrong y Carcarañá aún no se habla de otra cosa. Los municipios acercaron asistencia.

Todavía sigue la conmoción en los pequeños poblados santafesinos donde se sintió con fuerte potencia el estruendo del bólido que se desintegró al ingresar a la atmósfera terrestre.

El martes el reloj no marcaba las 10 de la mañana cuando en Cañada de Gómez, Las Parejas, San Martín de las Escobas, Sastre, María Susana, El Trébol, Montes de Oca, Armstrong y Carcarañá, todas localidades del centro-sur de Santa Fe, la habitual tranquilidad se quebró en un segundo.

Fue en ese preciso momento que se sintió una fuerte explosión, vibraron las puertas y las ventanas de las casas y muchos vecinos entraron en pánico. Minutos más tarde comenzaron las conjeturas, hasta que desde el Observatorio Astronómico de esa provincia confirmaron que se trató de un bólido que ingresó a la atmósfera y se desintegró antes de llegar a tierra firme.

“La caída a la atmósfera de un bólido es un evento natural. Es una roca del espacio que se va frenando en la atmósfera. Se desintegró a 65 kilómetros de altura y se escuchó en un radio de más de 40 kilómetros”, explicó en su momento el director del Observatorio Astronómico de Santa Fe, Jorge Coglhan. Según explicaron las autoridades, no se registró ningún impacto en la tierra, por lo que no hubo heridos.

Sólo se registraron roturas menores en mamposterías.

De todos modos, el miedo sigue en la piel de los vecinos de esos pueblos en cuya esencia e idiosincracia reside la tranquilidad de la rutina diaria. Un día después del evento espacial en la calle no se comentaba otra cosa y más de uno afirmó que miraba hacia el cielo con temor.

El episodio del bólido parece haber marcado un antes y un después en la vida de estos habitantes, claro que tal vez el transcurrir del tiempo lo deposite en la mera anécdota.

El hecho, además, tuvo inmediata repercusión en las redes sociales como Twitter y Facebook, donde los usuarios especularon con la posibilidad de la caída un meteorito, un asteroide o un objeto volador.

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