País - Francisco Francisco
martes 25 de julio de 2017

El Papa le escribió a la carmelita de Neuquén que trabaja con transexuales

Se trata de la hermana Mónica Astorga, de 50 años, quien hace 11 años trabaja para que transexuales dejen la prostitución y las adicciones en Neuquén.

El papa Francisco envió por correo electrónico un mensaje animando en su labor a la monja carmelita de clausura Mónica Astorga, quien realiza en Neuquén desde hace 11 años una labor junto a personas transexuales para que abandonen la prostitución y las adicciones.

"A vos y al convento los tengo cercanos a mi corazón, como también a las personas con las que trabajan", escribió el Pontífice, indicándole que se lo podía decir a ellas, difundió la agencia Zenit.Org.

El Papa le escribió, según el diario La Mañana de Neuquén "al conocer el proyecto de construcción de 15 viviendas para mujeres transexuales, en el barrio Confluencia de esta ciudad" que tiene la oposición de los vecinos y "de la apertura de un hogar de ancianos que será llevado adelante por personas de este colectivo".

Francisco le escribió a la religiosa anteriormente y le manifestó: "En la época de Jesús los leprosos eran rechazados. Ellas son los leprosos de la actualidad. No dejes el trabajo de frontera que te tocó".

La hermana Mónica Astorga, nacida en Buenos Aires, de 50 años, vive en un convento de Clausura en Neuquén y a los 7 años sintió su vocación religiosa a pesar de la oposición de su familia.

"No salgo del monasterio, éste es mi lugar, desde aquí puedo sostener y empujar a quienes lo necesitan. Desde aquí surge mi trabajo social", aclara la religiosa de clausura, en una declaración anterior hecha al mismo medio de información.

La hermana Mónica señaló que al convento había llegado una chica que quería dar el diezmo e interrogada sobre su trabajo, ella indicó que se prostituía porque debido a su condición de travesti no conseguía otro empleo. Le preguntaron si necesitaba ayuda y "fue ahí que el padre Ítalo (Varvello) y la hermana Mariucha (Dambroggio) se contactaron conmigo y me preguntaron si podía ayudarme", explicó.

Esta chica le pidió ayuda para dejar la prostitución y la hermana Mónica le preguntó si conocía a otras personas que querían dejar la calle.

"Me respondió 'todas', entonces le dije que las vaya a buscar. Ella se puso a reír y me contestó: 'Son como 70'", dijo la hermana Astorga.

Cuando llegó esta chica con un primer grupo de transexuales, lo primero que hizo la religiosa fue invitarlas a la capilla para rezar, "para poner toda su vida en manos de Jesús y poder fortalecer sus vidas".

Una de ellas le preguntó cómo podían rezar a Dios si habían sido rechazadas por sus padres y familiares: "Les pedí que tengan fe porque, si no, estaban muertas. Después les consulté sobre qué querían hacer de sus vidas, qué sueños querían cumplir", contó la religiosa en uno de sus testimonios.

Con ayuda de Cáritas diocesana y de otras personas pudieron abrir una peluquería y un centro de costura. La religiosa indicó que no logra entender que haya hombres que paguen por estar con ellas: "Es indignante porque esos hombres las levantan en la calle, las maltratan y las usan como si fueran la basura de la humanidad", declaró a La Mañana de Neuquén.

Fuente: Noticias Argentinas

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