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domingo 24 de julio de 2011

El juicio por crímenes de lesa humanidad en Mendoza entró a la recta final

Retomará las audiencias el martes, cuando se cerrará la etapa de pruebas para pasar a los alegatos, que comenzarían en agosto. Después, la sentencia.

Alejandro Gamero
agamero@diariouno.net.ar

La recta final del histórico juicio por crímenes de lesa humanidad arrancará este martes con la que sería la última jornada de audiencia antes de entrar en los alegatos previos a la sentencia. Está previsto que ese día se resuelva la comparecencia de dos testigos pendientes y se haga la incorporación formal de la prueba.

Sería la única jornada de la próxima semana ya que, agotado ese trámite se pasaría –a pedido de los abogados– a un cuarto intermedio hasta los primeros días de agosto para que puedan preparar sus alegatos.

Esta nueva etapa es tan crucial en un juicio como la de los testigos o de prueba, que concluirá el martes.

Es que los alegatos son los argumentos jurídicos que los abogados de las partes esgrimirán en forma oral, basándose en las pruebas recolectadas, para fundamentar ante el tribunal que dará sentencia por qué debe condenarse –o no– a los acusados.

El orden de los alegatos ya está armado, y es de esperar que puedan insumir dos o tres semanas, al menos, antes de que todos concluyan.

Habitualmente, los abogados no tienen tope de tiempo para alegar, Por eso, la exposición puede durar media hora o mucho más, como ocurriera hace más de diez años en el juicio del doble homicidio de Armando Nito Neme y Carlos Ros, cuando el penalista Efraín Quevedo Mendoza, en calidad de defensor, alegó durante ocho horas y media, y de pie.

Está decidido que el asesor letrado del Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos (MEDH), Pablo Salinas, abra la lista de alegatos. Luego continuarían los abogados de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la Dirección de Derechos Humanos de la Provincia, la fiscalía y, finalmente, los defensores de los imputados, que hasta ahora son tres.

Los acusados
Son siete militares y policías retirados quienes están sentados en el banquillo esperando que antes de que finalice agosto la Justicia defina su situación.

Desde el 17 de noviembre pasado, cuando comenzó el debate, los procesados han sido juzgados por desapariciones, torturas, secuestros, detenciones ilegales y vejaciones ejecutadas en Mendoza durante la última dictadura militar, que se extendió de 1976 a 1983.

El juicio comenzó con diez imputados, pero en el término de dos meses y medio falleció uno de los acusados, el general (r) Juan Pablo Saá, y fue apartado del juicio el principal imputado, el coronel (r) Tamer Yapur, luego de que la asombrosa lucidez que mantenía con 87 años deviniera en una demencia senil sin retorno. Su separación provocó que cayeran 12 de las 18 causas que se estaban debatiendo en el juicio.
En ese lapso también se separó definitivamente de la audiencia al policía (r) Armando Fernández, quien por su delicado cuadro cardíaco corría riesgo de muerte si seguía sometido al proceso.

Quienes tendrán que afrontar una sentencia son los siete que quedaron: Dardo Migno, Mario Lépori, Juan Oyarzábal, Luis Rodríguez Vázquez, Paulino Furió, Eduardo Smaha y Celustiano Lucero. Estos tres últimos son los únicos que presenciaron casi el 100% del debate en la sala, en tanto que los otros cuatro no asistieron (salvo en los primeros días) por su estado de salud.

Prorrogan citación a Romano
El Consejo de la Magistratura de la Nación postergó la concurrencia del camarista federal Otilio Romano para el 17 de agosto. La citación estaba pautada para el 4 del mismo mes.

El juez enfrenta su destitución por estar acusado en más de 100 casos de delitos de lesa humanidad.
 

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