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domingo 14 de mayo de 2017

El ex candidato a presidente en medio de una tormenta de amor y odio sin igual

Se mostró delante de las cámaras como un futuro padre feliz a los 60 años, pero su ex novia embarazada lo acusó de traidor y de haberle pedido que se hiciera un aborto. La historia sigue.

Al mejor estilo de una serie original de Netflix, el político que estuvo a punto de ser presidente de la Argentina hoy es protagonista de un culebrón con todos los ingredientes. El hombre del PJ nunca pensó que el anuncio en A24 de que estaba esperando un hijo con su ex novia, Gisela Berger (27), iba a terminar en un escándalo mediático de grandes proporciones.

Y es que su ex pareja no tardó en salir al cruce de sus declaraciones acusándolo de haberla engañado con la vedette Sofía Clérici y de haberle pedido que abortara.

Indignada, en el ciclo Buenos Días América la ex bailarina de ShowMatch se despachó con todo: "Habla de esto como si fuera un papá feliz, no lo puedo creer. Cuando le dije que estaba embarazada me pidió que abortara. Me dijo todos los sinónimos posibles de la palabra aborto".

Lo que parecía una nueva etapa feliz para el ex motonauta, que luego de perder las elecciones presidenciales se separó por segunda vez de Karina Rabolini, la mujer que lo acompañó paso a paso en su campaña, tanto que hasta llegó a lucir un rodete al estilo Evita, un look que abandonó no bien las urnas le dijeron que su sueño de primera dama no iba a ser posible.

Con Karina se conocieron en 1986 y estuvieron juntos 30 años. Se casaron por civil en el '91 y se divorciaron 7 años después. Fue una relación con muchos altibajos, y también pasaron momentos duros. En 1987, viviendo juntos afrontaron un incendio donde ella tuvo que saltar para salvar su vida, algo que le costó un año de rehabilitación de su pierna. Perdieron todo, pero el amor fue más fuerte.

Momentos difíciles
Dos años más tarde, Scioli siendo campeón de motonáutica sufrió un accidente en el delta del río Paraná que le costó la amputación de su brazo derecho. Pasado el shock, él le preguntó a su princesa si igual iba a querer casarse con él. El casamiento fue en 1991 y entre los invitados no faltaron Mirtha Legrand, Susana Giménez, Tato Bores y hasta Gabriela Sabatini, entre otras personalidades.

Fueron años de puro amor. Daniel muy guapo, joven y feliz con Karina, ex modelo y empresaria que hasta fue presidenta de la Fundación del Banco de la Provincia de Buenos Aires cuando su marido era gobernador de esa provincia. Se divorciaron en 1998 y luego de vivir unos años en Europa, pegó la vuelta y en 2001 volvieron a formar pareja. Pero la relación se rompió otra vez cuando Mauricio Macri ganó la batalla presidencial en 2015.

Vida nueva
El duro golpe electoral lo mandó a silencio al ex motonauta, que pasó por varios cargos: secretario de Turismo y Deportes, diputado, vicepresidente de la Nación, gobernador de la provincia de Buenos Aires y ahora vicepresidente del Partido Justicialista.

Luego de Karina conoció la soledad en todo sentido, en el amor y en el poder. Pero su currículum y su porte de hombre guapo de clase alta nunca lo perdió. Y soltero como estaba, el año pasado conoció a Gisela Berger, cordobesa nacida en Pozo de Molle. "Encontré a una chica de barrio, de bajo perfil, que vive en un monoambiente... tengo ganas de sentar cabeza, realmente estoy enamorado", les habría comentado Scioli a sus amigos más íntimos.

Un viaje a La Habana y otro a Punta Cana y las fotos no tardaron en llegar a las redes. "Venimos de viaje con amigos de la casa de Julio Iglesias", dijeron no bien llegaron a Buenos Aires a las cámaras de televisión.

Desde chica, Gisela soñaba con conquistar Buenos Aires, y tenía con qué hacerlo: Miss Córdoba en 2009, princesa Reef en Punta del Este, diosa en el festival de la cerveza en la Oktoberfest en Villa General Belgrano y Reina entre las Reinas a nivel nacional. "A la Capital llegué de la mano de la Mole Moli", dijo en una entrevista a Teleshow. Y de allí, la rubia que ahora se convirtió en la pesadilla de su ex pasó al Bailando.

A fines de enero de este año, Daniel y Gisela se fueron a Mar del Plata, a festejar los 60 de él (el 13 de enero). Se hospedaron en el hotel Hermitage, fueron al teatro a ver a Artaza, Milone y Cherutti y caminaron por la rambla. Eran una pareja que la estaba pasando bien. El bajo perfil lo supieron mantener. Hasta que el 8 de mayo un tuit disparó la tormenta: "¡Y él se iba a jugar un partido de fútbol y a una reunión de trabajo!". Todo junto a la captura de un supuesto chat entre Scioli y Sofía Clérici, donde se planeaba un encuentro íntimo. Después vino la gran tormenta, que parece no haberse calmado por el momento.

El peronismo y La Cámpora le bajarían el pulgar para octubre
La escandalosa separación de Daniel Scioli y la modelo Gisela Berger tendrá impacto político: aunque nadie hizo declaraciones y el tema no se abordó más que en conversaciones informales, dirigentes del peronismo bonaerense y de La Cámpora coincidieron en bajarle el pulgar como posible candidato en octubre, según un informe del diario La Nación.

Es que en el sector kirchnerista el escándalo no fue bien visto. El ex gobernador era una de las cartas de Cristina Kirchner para encabezar la boleta en caso de que ella decidiera no presentarse.
Mientras tanto Scioli ya dijo que no está pensando postularse en las elecciones legislativas de este año como candidato a una banca por la provincia de Buenos Aires, sino que está en la tarea de estudiar y analizar temas de la coyuntura nacional.

"Yo podría ayudar desde otro lugar; mi cabeza está puesta en estudiar y analizar temas, porque tengo que pensar desde dónde puedo defender más a la gente y ayudar más al país; no se trata de ser candidato por ser candidato, sino ver dónde me puedo sentir útil", analizó Scioli.

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